Los precios de los productos lácteos sufrieron un fuerte incremento en lo que va del corriente ejercicio y esa tendencia alcista podría continuar a corto plazo, pero la buena noticia para los bolsillos de los consumidores es que desde mediados de año la perspectiva es que los valores vuelvan a reacomodarse hacia abajo.
La principal explicación a esto es que se espera un fuerte repunte de la producción en los tambos y que el valor internacional de la leche en polvo siga bajo, por lo cual se volcaría más mercadería al mercado interno, empujando un descenso de los precios.
Así lo reconocieron diversos industriales del sector lechero, quienes explicaron que este fenómeno, extraño en un contexto altamente inflacionario como el que vive el país, se deberá fundamentalmente a la lógica de mercado por la cual a mayor oferta que demanda, los precios de los bienes tienden a bajar.
Según uno de los empresarios consultados, entre enero y febrero la producción cayó entre un 15 y 18%, lo que, frente a un proceso de demanda sostenida y creciente por parte de la población, constituyó el combo ideal para que los valores de los lácteos -principalmente los derivados como los quesos- registraran importantes alzas.
“Normalmente, entre marzo y abril se suelde dar una merma estacional en la producción, pero la misma este año se adelantó a los dos primeros meses como consecuencia de la sequía y de los altos calores. Por esa razón hay menos leche disponible y la misma se está pagando un poco más a los productores. Esas variaciones se terminan trasladando a la gente, que encima está demandando mucho”, justificó el dueño de una importante empresa láctea cordobesa.
Sin embargo, esta situación podría virar 180 grados y transformarse en algo positivo para los consumidores. De acuerdo a las opiniones recogidas, la baja en la producción se transformaría en un fuerte crecimiento de cara a la segunda mitad del año, debido a que el exceso de lluvias de las últimas semanas ha aumentado la cantidad de reservas alimenticias (pasturas) que las vacas tienen en los campos.
Paralelamente, los precios internacionales de la leche en polvo desde hace varios meses están estancados en montos poco atractivos para las empresas exportadoras. “Hay muy pocas operaciones de exportaciones, sólo se cumplen los compromisos asumidos. El problema es que la ganancia que se obtiene es mayor si se vende al mercado interno que en el exterior”, se sinceró otro industrial.
Así es que cuando empiece a sobrar leche por la mayor producción, en la medida en que los valores externos no mejoren, las firmas probablemente volcarán casi toda la mercadería a nivel local, por lo cual la lógica indica que los precios deberían bajar.
Fuente: www.lmcordoba.com.ar