Entre Ríos cuenta con una norma legal, la ley 8319, que ha sido tomada como un verdadero ejemplo y modelo de una política pública de conservación de suelos. La importancia de esta ley se refleja en la presencia de obras en alrededor de más de 700.000 hectáreas, que redunda en beneficios de los rendimientos y de la calidad del suelo.
El suelo es un recurso natural, tal vez uno de los de mayor importancia y que ha estado vinculado al hombre desde los albores de la humanidad. El suelosi bien representa una delgada capa de la corteza terrestre sustenta la vida misma del planeta y por ende es harto importante que el hombre sepa entender sus complejas interacciones para hacer del recurso un bien sustentable en el tiempo.
Sin embargo esto no siempre se ve de esta manera. Ya sea por manejos incorrectos o por desidia involuntaria, la capacidad productiva del suelo se ve afectada negativamente en muchas circunstancias. En esto radica la importancia de las obras de ingeniería que tienden a recuperar el suelo o bien evitar su degradación, que puede ser por erosión eólica (acción del viento) o erosión hídrica (acción del agua).
La provincia de Entre Ríos en virtud de la gran cantidad de cursos de agua que la recorrenpresenta una gran susceptibilidad a la erosión hídrica, provocada entre otras cosas por su topografía singular con importantes pendientes y otros accidentes geográficos.
Por esto es que la provincia de Entre Ríos ha tenido la necesidad de desarrollar técnicas especiales de conservación para evitar o mitigar los efectos de la erosión. En particular Entre Ríos cuenta con una norma legal, la ley 8319, que es un herramienta válida para fomentar (a través de desgravación impositiva) la construcción de obras de ingeniería (terrazas, drenajes, implantación de pasturas permanentes) que mantienen las propiedades del recurso. Cabe destacar que la citada norma legal es un ejemplo para el resto del país y de la región y ha sido tomada como un verdadero ejemplo y modelo de una política pública de conservación de suelos. La importancia de esta ley se refleja en la presencia de obras en alrededor de más de 700.000 hectáreas, que redunda en beneficios de los rendimientos y de la calidad del suelo.
Por eso es importante redoblar esfuerzos para seguir incentivando a los productores al cuidado del suelo y dando a conocer a la sociedad civil la importancia que tiene el suelo en el pan nuestro de cada día.
El día 7 de julio se celebra el Día de la conservación del Suelo en memoria del estudioso Hugh Hammond Bennet quien fuera el precursor de la lucha contra los procesos erosivos del suelo a comienzos de los años ‘20 del pasado siglo.