Tenía 91 años y fue profesor honorario de la UBA, fue presidente del INTA, director del Centro de Investigaciones Económicas y Financieras de la CGE, director del Banco Nación y secretario de Agricultura durante las presidencias de Cámpora y Perón.
El ingeniero agrónomo Horacio Giberti, quien falleció el sábado 25 de julio a los 91 años, fue no sólo el segundo Presidente del INTA -desde el 15 de mayo de 1958 al 2 de agosto de 1961- sino un impulsor de los trabajos de extensión y transferencia de tecnología en la Institución.
Como se lee en el libro “INTA 50 años”, durante su gestión el instituto contaba con 11 estaciones experimentales y su labor se orientó a organizar la investigación, agrupando los planes de trabajo en Programas, con la participación de destacados especialistas de las universidades y de la actividad privada.
Giberti fue un gran impulsor de los trabajos de extensión y transferencia de tecnología, a través de la organización operativa de las Agencias de Extensión Rural, que atendían las necesidades de los productores de uno o más departamentos o partidos.
En esta etapa, se apuntala la capacitación del cuerpo profesional y se dictan cursos para investigadores y para extensionistas. También se concreta un vigoroso programa de perfeccionamiento en el exterior, principalmente en los Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Australia.
La etapa que condujo Giberti fue de crecimiento y consolidación institucional. Tan sólo un ejemplo de esto es el hecho de que en 1961 las estaciones experimentales del INTA ya estaban distribuidas en la mayoría de las provincias, con un plantel de 985 técnicos y auxiliares de técnicos, 1260 obreros de campo y 382 administrativos.
Bajo el impulso de Horacio Giberti, la institución logró constituirse en un organismo de utilidad nacional, al dar un enfoque integral y coordinado a las actividades de investigación de índole agrícola, ganadera y económico -social, y de extensión y fomento.
Luego de su transformadora y excelente gestión en el INTA, el ingeniero fue nombrado secretario de Agricultura y Ganadería (en los años 1973 a 1974) en el período en que José Ber Gelbard fue ministro de Economía, bajo la presidencia de Héctor J. Cámpora. Durante su paso en la función pública, Giberti fue autor de un proyecto de ley para gravar la renta potencial de la tierra.
Entre sus muchos trabajos publicados se destacan: “Historia económica de la ganadería argentina” y “Desarrollo agrario argentino”, como la base para entender la política agraria del país.
Como homenaje en vida, el Congreso de la Nación el 22 de agosto del año pasado, a sus 90 años, lo homenajeó como “Mayor Notable”.
También el INTA tuvo la oportunidad para homenajearlo y reconocer su trayectoria en los actos centrales del 40 y 50 aniversario, contando con su presencia y su palabra, como decano de los Presidentes de la Institución.
Giberti era profesor honorario de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. En los últimos años fundó y dirigió el Grupo de Estudios Agrarios (GREA) y presidió el Comité Editorial de la revista Realidad Económica, del Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE).
En el artículo “Cincuenta años de evolución de la agricultura argentina”, Horacio Giberti resume su pensamiento vinculado al desarrollo nacional en la siguiente cita: “El desarrollo agrario argentino ha creado una lógica y creciente interdependencia con los demás sectores económicos. Resulta imposible comprender su evolución si no se la estudia dentro del complejo económico nacional. Más imposible todavía resulta pretender solucionar los problemas agrarios sin integrarlos en un plan nacional que armonice el desenvolvimiento de todos los sectores económicos”.