Cada día se nota con más fuerza la falta de combustibles y la actual oferta de gasoil sigue sin cubrir la fuerte demanda que genera el uso generalizado de vehículos livianos y pesados, tanto en el transporte, como en el campo.
La situación es muy complicada, sobre todo para aquellos expendedores de gasoil con precios consignados desde YPF, donde el litro es hasta 50 centavos más bajo que en otras firmas. De esta forma, en esas empresas el gasoil que reciben alcanza como máximo para cuatro horas.
Los factores que inciden en la falta del combustible (no sólo de gasoil y más allá de sus precios) responden a los cupos restringidos que entregan las petroleras, el crecimiento de la actividad económica, el menor número de estaciones de servicios, el mayor número de vehículos y la alta demanda.
El panorama es crítico para todos los sectores. Los dueños de las estaciones de servicio no pueden vender porque no tienen combustible. Los consumidores son muchos, quieren comprar pero no consiguen. Y los empleados de las estaciones de servicio temen seguir perdiendo sus puestos laborales. "Es probable que haya despidos. Las estaciones trabajan entre tres y cuatro días menos por mes porque no tienen qué vender", dijo Osvaldo González, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Entre Ríos.
Una recorrida por las estaciones de servicio dio cuenta sobre las diferentes realidades que afectan a los consumidores y empresarios.
En la estación de servicio de calle 25 de Junio ayer a la mañana ya no quedaba gasoil y "el camión llega a las 19, si llega", contó Edmundo, encargado de la expendedora. Agregó que la falta de gasoil en Entre Río se refleja en las estaciones de servicio de YPF porque tienen precios consignados directamente de la compañía. "En YPF el gasoil cuesta 1,956 pesos y en otras lo tienen a 2,50 o incluso 2,60 pesos".
"No damos más", dijo Edmundo, cansado hasta en su voz para contar el panorama y dolido por los despidos que tiene que afrontar mes a mes.
"La gente tiene que saber lo que pasa. A YPF lo obliga el Gobierno a tener esos precios para que el Indec no se le mueva". El empresario contó que les dan el mismo combustible que el año pasado y tienen que afrontar más gastos, como el de los salarios, que superó el 20%. "Además soportar el reproche de la gente, como si nosotros guardáramos el combustible". El hombre aseguró que en sus 32 años en el rubro, es la primera vez "que nos quedamos sin combustible entre cinco y seis veces por mes, y tenemos que cerrar".
Menos estaciones
Los encargados de las expendedoras consultadas aseguran que los cupos que imponen las petroleras no cubren la gran demanda, en especial en épocas de cosechas y siembras, cuando los productores necesitan más combustible para sus maquinarias.
Marta es encargada de una estación en avenida De las Américas. Para ella la situación está directamente relacionada con la diferencia de precios entre YPF y otras firmas, la alta demanda y el menor número de estaciones de servicio que hay en la actualidad. "Hay más consumidores por estación. Todos quieren comprar pero hay momentos que no tenemos. Hoy también faltan las naftas".
En cuanto a la metodología que utiliza para vender, dijo que cuando le quedan 2.000 litros, vende racionado. No más de 20 litros por auto, por ejemplo. Contó que todos los meses tienen un cupo aproximado a los 340.000 litros. "Estimo que debería recibir el 20% más".
Ecuaciones que no dan
¿Reciben menos o la gente consume más? "Recibimos cupos. Es el mismo cupo que entregaban el mismo mes del año pasado más un ajuste superior al 4% que hace el Gobierno teniendo en cuenta el crecimiento económico", respondió Osvaldo González. "Si la demanda creció más de ese cálculo o si hay mayor consumo por un mes especial, no se puede cubrir".
Aseguró que hay mayor consumo, hay más automóviles y por ende, más demanda de combustible. "No hay stock. Todos trabajan al límite del día, entonces cualquier problema que exista en la entrega, las estaciones se quedan sin combustible".
El mayor problema es el gasoil para todos los consumidores, no sólo para los grandes.
Respecto a las consecuencias, "es probable que haya despidos. En el mes terminamos trabajando tres o cuatro días menos. Es una cifra importante".
Los dueños de las estaciones de servicio no pueden vender porque no tienen combustible.
Los consumidores son más y consumen más.
Las expendedoras tienen el mismo cupo que el mismo mes del año pasado.
Estiman que deberían recibir un 20% más que el año pasado.
YPF tiene el mismo cupo y menor precio que otras estaciones, por eso se queda rápido sin gasoil.
Hay cuatro o cinco días en el mes que las estaciones no trabajan porque no tienen combustible.
Los empleados de las estaciones de servicio temen seguir perdiendo sus puestos laborales.
Fuente: Uno