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Hacia un manejo eficaz del agua

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Los expositores disertaron sobre la necesidad de plantear estrategias y sistemas de riego viables para un uso eficiente y responsable del preciado recurso. La utilización efectiva de las napas y los objetivos para el nuevo milenio.

En primer término, bajo el título "Manejo integral del agua en sistemas intensivos de producción", se explayaron Jorge Romagnoli, presidente honorario de Aapresid y Hugo Ghío, miembro de la Comisión Directiva de Aapresid. Luego, tomó la palabra Eduardo Martelotto, coordinador del Proyecto Nacional de Riego Suplementario, INTA Manfredi para hacer su presentación titulada "Manejo del riego suplementario".

Los expositores disertaron sobre la necesidad de plantear estrategias y sistemas de riego viables para un uso eficiente y responsable del preciado recurso. La utilización efectiva de las napas y los objetivos para el nuevo milenio no faltaron en el debate.

En el Centro de Convenciones Metropolitano de Rosario continúa desarrollándose el XVII Congreso de AAPRESID "EcoProgreso", con más de 2200 asistentes y tres salas acondicionadas para paneles y conferencias. La actividad central de este segundo día es el Simposio Internacional del Agua que reúne a investigadores del sector público y privado, especialistas y productores.

Durante las presentaciones matutinas el eje central del debate giró en torno al problema de escasez de agua a futuro y al desafío de generar conocimiento biotecnológico que derive en la obtención de plantas capaces de desarrollar una mayor tolerancia a la sequía.

Por la tarde, la primera conferencia tuvo como hilo conductor el desarrollo de estrategias y sistemas para una utilización eficaz del recurso. Más de 450 asistentes colmaron la sala y siguieron atentamente esa exposición dividida en dos partes.

En primer término, bajo el título "Manejo integral del agua en sistemas intensivos de producción", se explayaron Jorge Romagnoli, presidente honorario de Aapresid y Hugo Ghío, miembro de la Comisión Directiva de Aapresid. Luego, tomó la palabra Eduardo Martelotto, coordinador del Proyecto Nacional de Riego Suplementario, INTA Manfredi para hacer su presentación titulada "Manejo del riego suplementario".

El primer expositor, Jorge Romagnoli, propuso interrogarse acerca de dos cuestiones: cuál es la significación del agua en el presente contexto mundial y, desde ese punto de partida, analizar qué se hace en relación al recurso en el ámbito de la producción agrícola. "A nivel global la relación entre oferta y demanda del agua está determinada por tres destinos fundamentales del recurso: la industria, el uso doméstico y la agricultura.

En proporción, esa última práctica es la de mayor incidencia en el movimiento de agua en el plantea", dijo. Frente a ese cuadro de situación, se hace evidente la necesidad de atender al cuidado del recuso y a su eficaz utilización desde el sistema productivo agrícola. "Se trata de utilizar el agua de la mejor manera posible", reflexionó Romagnoli para plantear una serie de acciones a atender: "mejorar la captura del agua de lluvia, incrementar la capacidad de retención hídrica de los suelos, disminuir la evaporación en el proceso de riego así como los niveles de contaminación".

En esa línea destacó la importancia de la correcta nutrición del suelo como punto de partida y del desarrollo de una rotación intensiva de cultivos como estrategia para incrementar los niveles de producción. Para el expositor, el desafío actual se presenta entonces como un "nuevo paradigma": "La clave es trabajar en una gestión adecuada de la oferta ambiental para maximizar la producción, o sea, aumentar lo producido y, a la vez, reducir el volumen de agua utilizado", dijo.

A su turno, la exposición a cargo de Hugo Ghío avanzó en la misma dirección y propuso perspectivas de análisis a mediano y largo plazo. Con estadísticas en mano -basadas en la experiencia de un caso tipo- puso en evidencia que el desafío radica "en la tarea de mejorar el ambiente, ya que la buena nutrición de los suelos y la adecuada fertilización hace posible alcanzar altos niveles de producción, incluso en épocas de sequía".

Por su parte, el expositor Eduardo Martellotto, llevó adelante la segunda parte de la conferencia centrada en la utilización del agua a través del manejo de sistemas de riego suplementarios. En ese sentido planteó la necesidad de entender la importancia del desarrollo de sistemas de riego "no como un modo de mitigar las sequías sino más bien como un sistema de producción".

Desde esa perspectiva Martellotto explica una estrategia de desarrollo productivo asentada en tres pilares: el modelo de siembra directa, con rotación de cultivos, y adecuada fertilización. Sobre esa base, el riego suplementario "sin contaminar y utilizando eficazmente los recursos disponibles aparece como un modo de incrementar la producción", dijo.

En ese sentido, el especialista plantea que "sin duda el manejo de riesgo suplementario es una decisión empresarial relacionada a los costos de la operación, pero que necesariamente debe contemplar criterios agronómicos porque implica definir cómo, cuánto y cuándo regar, y eso indefectiblemente requiere un conocimiento profundo de las condiciones imperantes."

Frente a la tarea de asistir a los productores en la implementación de estos sistemas, el profesional planteó dos cuestiones centrales para atender. Por un lado, la evolución de los suelos y, por el otro, la calidad de las aguas utilizadas. Dado que el desafío pasa por "evitar la degradación de los suelos, haciendo un uso eficaz de los recursos, no sólo para aumentar la producción sino también estabilizarla", opinó Martellotto, acusando una mirada de mediano y largo plazo atenta a la situación de pequeños y medianos productores.

En la penúltima conferencia de la tarde del jueves -también dentro del Simposio Internacional del Agua-, el ingeniero agrónomo Esteban Jobaggy, planteó el otro gran desafío a corto y mediano plazo: la utilización de las napas y las pautas para aprovecharlas en la producción.

En ese sentido presentó su trabajo a lo largo de los últimos años en dos regiones diferentes del país: el caso Magda, en la chacra la Bizcaga, Pehuajó (Bs. As.) y el de El Consuelo, en Vicuña Mackenna. Según el especialista, "la napa no es un regalo del cielo eterno, sino que es un componente de diferimiento del agua".

Su explicación se basó en los aportes de este recurso, siempre y cuando se flexibilice: "No podemos tener un esquema rígido de ambiente, debemos pensar en un segundo cultivo, además de la posibilidad de hacer coberturas", expresó siempre en sintonía con el manejo diferenciado de según cada región.

Jobaggy, explicó el funcionamiento de la napa, las ventajas sobre la variación según su profundidad, y el aporte al almacenar agua. Y si bien planteó el problema del anegamiento, ratificó su visión de poder "pronosticarlo a tiempo". Para cerrar la tarde, el tema elegido fue "El agua en la agricultura y los objetivos del fin de milenio". Para ello, el ingeniero Daniel Prieto explicó mediante gráficos el recorrido histórico de los últimos años.

Su visión macro le permitió diseñar y transmitir los mecanismos de gestión de recursos que se necesitan para enfocar el problema que se planteó durante toda la jornada: la necesidad del uso eficiente del agua, el recurso hídrico renovable y escaso en el mundo.

Prieto detalló los desafíos y objetivos que se plantearon en la Asamblea de las Naciones Unidas en el año 2000, y que "recién ahora se está tomando conciencia que no fuimos demasiado sustentables".

Según enumeró el especialista en recursos hídricos, entre los de mayor importancia se destacan: erradicar de la pobreza extrema y el hambre; disminuir de la mortalidad infantil; combatir del Sida y otras enfermedades; garantizar la sustentabilidad del medio ambiente, entre otros puntos que también están relacionados con la necesidad del agua potable.

En otro tramo, el ingeniero doctorado en Holanda explico que debemos tener plena conciencia de los recursos hídricos renovables que tenemos. "El 31% de agua en el mundo está en nuestro país y sólo se está usando el 1%. Debemos saber que nos ven como una fuerte reserva de agua dulce", manifestó y con preocupación se expandió en los conflictos que podrían presentarse.

Sin duda, para Daniel Prieto, la propuesta debe estar enfocada en la "planificación centralizada de nuestros recursos, pero participativa". Para ello -sintetizó- se deberán aplicar más y mejores tecnologías, que son "las metas que estamos construyendo. Por eso mencionó algunos pasos importantes como el Comité Hídrico Federal, que conforman los responsables de las políticas hídricas de cada provincia; los principios rectores de la gestión hídrica; y el Pacto Hídrico General.

Sin embargo, entre los problemas que aún están sin resolver, puntualizó: la ausencia de los marcos legales y la "grave" carencia de inventarios de agua subterránea en las diferentes regiones del país, para poder obtener información. "No se puede gestionar un recurso renovable si no se sabe bien qué se tiene", disparó.

Para finalizar, el ingeniero destacó que el nuevo término será la "eco hidrología", y si bien el mayor usuario del agua es la agricultura, habrá que empezar a definir las "huellas hídricas" de nuestros productos.

XVII Congreso AAPRESID

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