Mientras el precio de la hacienda sigue subiendo en Liniers, las autoridades sanitarias de la Provincia confirmaron ayer la existencia de por lo menos un caso más de aftosa dentro del perímetro sanitario de San Luis del Palmar, zona donde se manifestó el primer caso de la enfermedad hace semanas.
El propio ministro de la Producción, Alfredo Aún le confirmó a EL LIBERTADOR que había tomado conocimiento que se detectó otro ejemplar bovino contagiado, en un campo aledaño a la estancia San Juan, donde inicialmente se había detectado el foco. Ese campo sería de propiedad de un productor de apellido Meza.
Anoche la información apareció inicialmente en la placa roja de un canal de noticias y luego la agencia Noticias Argentinas la divulgó a todo el país, mencionando que había consultado a "autoridades sanitarias" de Corrientes.
El cable está redactado en plural, aunque hasta anoche este diario pudo determinar que se trataría de sólo un caso. De todos maneras, técnicamente correspondería decir que se detectó un nuevo caso, no un nuevo foco de aftosa. Porque el animal infectado es consecuencia del único foco descubierto hasta el momento, dentro del perímetro ya delineado para combatir el brote.
"Precisamente se estableció un cordón sanitario alrededor de ocho departamentos de la Provincia en torno a San Luis del Palmar, porque se presupone que puede haber otros animales infectados", comentó una fuente sanitaria a EL LIBERTADOR.
La agencia NA expresó en su despacho que autoridades sanitarias de la Provincia de Corrientes detectaron nuevos casos de aftosa dentro del perímetro sanitario de San Luis del Palmar donde se manifestó el primer rebrote de la enfermedad en la estancia San Juan, los primeros días de febrero.
Voceros oficiales reconocieron a la agencia Noticias Argentinas los casos en la zona que aún se encuentra en cuarentena, aunque hasta últimas horas de anoche no pudieron precisar el número de animales afectados.
Estos nuevos casos se dieron justo cuando ayer se había anunciado que se terminaba de aplicar el rifle sanitario en más de 3.000 animales pertenecientes al ganadero José Romero Brisco, en cuyos campos apareció el primer brote de aftosa, aunque también fueron sacrificadas unas 600 cabezas, propiedad de otros productores correntinos.
Mientras tanto, el SENASA continúa investigando las causas que originaron el brote en la estancia San Juan.
Fuente: El Libertador