El propósito de tal decisión es reducir el déficit de divisas que viene registrando la economía argentina, dado que la mayor parte de los componentes de tractores, cosechadoras y pulverizadoras que se ensamblan en el país son importados.
La restricción no contempla maquinaria agrícola de arrastre como sembradoras o tolvas porque se trata de bienes conformados mayormente con insumos nacionales.
Representantes de la Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores y otros Equipamientos Agrícolas (Afat), integrada por las filiales locales de las principales compañías internacionales de maquinaria agrícola, solicitaron al presidente del BCRA, Alejandro Vanoli, que se reincorpore la posibilidad de financiar autopropulsados con los créditos de “inversión productiva”. Pero hasta el momento no obtuvieron una respuesta al respecto.
Fuente: valorsoja.com