Así, la empresa prevé reducir en 190.000 unidades la producción durante el segundo y tercer trimestre del año. En algunas de las fábricas, la medida entrará en vigencia a partir de la próxima semana, informó la empresa, que reacciona de esta manera a la fuerte caída de ventas en el mercado estadounidense.
"Estamos dando pasos agresivos para acelerar aquellas iniciativas de inventario que han dado buenos resultados desde el comienzo de año", destacó en un comunicado el presidente de GM en América del Norte, Troy Clarke.
Esta suspensión en la producción se suma a las dos semanas de receso previstas durante el verano local.
La decisión no afectará el lanzamiento de nuevos modelos, subrayó la empresa, para la cual esta estrategia no es nueva: GM ya había cerrado en 2008 fábricas durante algunos períodos, con lo que redujo drásticamente su producción.
El gobierno de los Estados Unidos le otorgó a la empresa, la segunda automotriz del mundo, un plazo que vence el 1 de jumio para reestructurar su producción.
Recientemente, GM anunció que eliminará 1600 empleos más de sus plantas para reducir sus costos, y que elevaría hasta 10.000 los despidos.