Expresaron su determinación de fortalecer o alentar que la responsabilidad de ejercer la profesión esté sujeta a una ley que crea una entidad de orden público no estatal y otorga matrícula, ejerce el poder de policía profesional y aplica un Código de Etica. Clara defensa de la educación en todos sus niveles.
Un fuerte compromiso con "el desarrollo agropecuario sostenible con inclusión social" y "la eficaz integración americana como herramienta para la defensa de la producción y el empleo nacional, bajo el presupuesto del progreso socioeconómico de sus pueblos", entre otros, fueron los ejes centrales de la denominada Declaración de Paraná, que suscribieron los profesionales de la agronomía del continente.
En el documento se resumen las conclusiones de los debates mantenidos durante el II Congreso Panamericano de Ingenieros Agrónomos, que se desarrolló en nuestra capital en forma simultánea con el III Congreso Nacional de la Ingeniería Agronómica.
El texto, aprobado en la última jornada del encuentro, además, destaca la firme determinación de "fortalecer o alentar en cada país de América, que la responsabilidad social de ejercer la profesión en un territorio nacional, esté sujeta a una ley que crea la entidad de orden público no estatal colegio o consejo profesional agrónomo, que otorga matrícula, ejerce el poder de policía profesional y aplica un Código de Etica".
La misma, agrega, "poseerá la facultad de acreditar a los profesionales ante la sociedad, con el objeto entre otros, que desde las diversas actividades que desempeña el ingeniero agrónomo, se trabaje por el desarrollo sostenible de las cadenas de producción agroindustriales".
La Universidad
Los ingenieros agrónomos americanos, asimismo, se pronunciaron por vincular institucionalmente a sus organizaciones con las unidades académicas de la enseñanza agropecuaria superior universitaria con el fin de incorporarles "planes de actualización o perfeccionamiento profesional, con créditos para títulos de posgrado" y "anexar a la currícula de grado un espacio que permita difundir la perspectiva" de la actividad en los futuros profesionales.
También proponen vincularse con organismos públicos para lograr acuerdos "bilaterales o multilaterales con autoridades de países limítrofes y regionales, donde se instauren normas que permitan la acreditación de sus títulos de ingenieros agrónomos para el libre tránsito en el ejercicio profesional de la agronomía".
Se pronuncian, igualmente, por "consolidar o promover legislación y normas complementarias sobre productos agroquímicos, que como principal objetivo regulen la sanidad, calidad e inocuidad alimentaria, la conservación de los recursos naturales, el ambiente y las buenas prácticas en la producción sostenible y comercialización".
La Educación
Un párrafo especial merece la proposición de "intervenir para que en las agendas públicas nacionales se fortalezcan los presupuestos que conlleven a una mayor y mejor educación en todos los niveles de enseñanza, tendiente a la permanente inclusión educativa". Destacan, en particular, que la enseñanza agropecuaria universitaria "cuente con una investigación científica y la experimentación necesaria para la inversión y el desarrollo social".
Expresan su compromiso por "garantizar" una producción "con inclusión social, basada en la seguridad alimentaria, con principios que responden a la soberanía alimentaria que garantice el derecho humano a la alimentación".
La Tierra
Los ingenieros agrónomos, en otro orden, declaran la necesidad de "legislar sobre la subdivisión de la tierra con fines de producción agraria, para no desnaturalizar la dimensión de unidad económica de las parcelas que producen en base a las características medias de su zona; estas normas deberían estar complementadas por otras que asuman políticas de Estado para el reagrupamiento parcelario de los minifundios, y alcanzar ellos el tamaño de la unidad económica zonal".
Por último, exhortan a las organizaciones internacionales y países a no intervenir "en los asuntos internos de las naciones, y que sean respetadas las costumbres culturales y ancestrales de los pueblos, asumidas en la legitimidad y legalidad, y reconocer las responsabilidades compartidas".
El perfil profesional
En la Declaración de Paraná, los ingenieros agrónomos de América proponen "impulsar en las unidades académicas de enseñanza agropecuaria superior universitaria un plan de estudio cuyo objetivo sea la formación generalista del futuro profesional, con estudios, formación y toma de habilidades para un amplio desarrollo en el futuro campo ocupacional". Sostienen que, además de estar preparado como agente social para el cambio, el ingeniero agrónomo "podrá desempeñarse en proyectos transversales a las cadenas de prducción agroindustrial, con una conciencia de eficiencia y el óptimo uso de los recursos disponibles para ella".
La próxima cita
En Paraná se decidió que el III Congreso Panamericano de Ingenieros Agrónomos se realice en 2007 en Guatemala.