El Ministerio de Agricultura creó una nueva categoría de faena que permite incorporar a la venta masiva por cortes a los animales machos que, a diferencia de los novillos, no estén castrados. Se trata de la categoría Macho Entero Joven (MEJ), en la que entran aquellos ejemplares que tengan hasta dos dientes incisivos permanentes, condición que estandariza la edad de los animales.
La medida responde a una serie de presentaciones que hizo la firma Quickfood, dueña de Paty en la Argentina, cuyo accionista mayoritario es el brasileño Marfrig, a través de las que probó que estos animales engordan más rápido que sus pares castrados y tienen una calidad comparable con la de estos, en términos de terneza.
Respecto del cambio, el titular de la Oncca, Juan Manuel Campillo, sostuvo que se trata de "un nuevo aporte del Gobierno Nacional a la mesa de los argentinos, sin perjudicar el stock ganadero", con lo que dejó ver el interés oficial por resolver los faltantes de carne y los aumentos de precio.
La medida tiene el doble propósito de mejorar el negocio de los frigoríficos y feedlots y lograr una mayor oferta de carne para el consumidor, lo que vendrá más adelante, cuando se extienda la práctica.
La diferencia con la situación anterior radica en que todos los machos no castrados estaban tipificados como toros, hecho que inhabilitaba su venta masiva por corte, por lo que "su carne debería degradarse al nivel de manufactura, lo que lo hace económicamente inviable", según dice el propio Ministerio de Agricultura en los considerandos de la Resolución 4906 publicada en el Boletín Oficial, por la que flexibilizó la norma de faena.
Porque tienen una mayor eficiencia a la hora de convertir el alimento en carne, los animales enteros pueden lograr el peso de sus pares castrados en menos de 24 meses, cuando el promedio de engorde es de alrededor de tres años.
Según comunicó Quickfood, de sus pruebas se desprende que, con una dieta similar e igual manejo, "la eficiencia de conversión en el Holando Argentino (raza lechera) mejoró el 42% y en el caso del Braford (raza carnicera), 35%". De esta forma, explican, "el Holando redujo la edad de faena a 22 meses y el Braford, a 13 meses".
Desde la empresa, explicaron que la categoría, nueva en la Argentina, es de comercialización frecuente en Brasil y Europa, además de aclarar que, por su calidad, el producto no significa un cambio en lo que los consumidores internacionales están acostumbrados a encontrar en la carne Argentina.
Por cuestiones de manejo, se trata de una categoría que sólo puede engordarse en feedlots.
En este contexto, y tras haber logrado la aprobación de Agricultura, Quickfood lanzó ayer su programa Impulso MEJ, destinado a criadores, recriadores y cabañeros que quieran vender sus terneros y novillitos enteros valorándolos de igual modo que los castrados.
Fuente: El Cronista - Julieta Camandone