Así lo consideró el Ingeniero Agrónomo Francisco Cosci, gerente técnico de desarrollo de la Chacra Bandera de Aapresid, en el marco de la jornada de Aapresid realizada en la ciudad de Paraná.
“Hace cuatro años venimos investigando sobre las malezas en los sistemas productivos de la región desde una mirada sistémica, de esta manera buscamos la solución a través de buenas prácticas agrícolas como rotación de cultivos, intensificaciones estratégicas para utilizar los herbicidas de la mejor manera e integrarlos en un programa de manejo integral”- explicó el ingeniero Cosci.
En otras chacras similares -en diferentes regiones del país- se presentan diferentes problemáticas, por ejemplo en Justiniano Pose, se está trabajando con ambiente con y sin napas y cómo la productividad del agua puede ayudar al problema. En la zona de Pergamino y Bragado, donde se trabaja en brechas productivas, se buscan los factores que pueden ayudar a llegar a los rendimientos potenciales. Hacia el sur de Santa Fe, Venado Tuerto, se trabaja en un sistema de integración de agricultura y ganadería en suelo de clase uno y en el norte de la Patagonia, en el Valle Medio de Río Negro, se está viendo cómo generar suelos para utilizar sistemas de producción en ese ambiente.
Para definir cuál es el problema de malezas, los tipos de suelo y variedad de maíz el ingeniero recomendó realizar un mapa ambiental, es decir un diagnóstico de la zona que permita elaborar un plan de acción para ir a la solución de ese problema puntual.
Además agregó que es importante y necesario el manejo cultural, es decir conocer bien cómo se comportan los cultivos en cada ambiente y qué cultivo podemos poner en juego. En esto puede variar la fecha de siembra, así como también los genotipos y densidades que permitirán cambiarle el ambiente a la maleza, dejándole menos recursos y darle más recursos a disposición de los cultivos de verano sobre todo que son los que más se factura.
Redacción: Campo en Acción
Otra alternativa es el manejo mecánico, en ciertas situaciones particulares donde vale la pena hacer una pequeña intervención mecánica que nos permita anticiparnos a un problema de establecimiento de malezas que a futuro puede ser un gran inconveniente.
Por último el ingeniero Cosci aclaró que ante la presencia de poblaciones de malezas resistentes, que si bien no se pueden desarraigar, es recomendable el uso de una combinación de estrategias alternativas a los químicos como método para disminuir la cantidad. Sobre el control de gramíneas y latifoliadas afirmó que el otoño es la mejor estación para su tratamiento con herbicidas debido a las mejores condiciones ambientales.