En la apertura de uno de los eventos más importantes del país en esa temática, Francisco Anglesio, presidente del INTA, sostuvo que “el potencial que tiene la Argentina es maravilloso y el crecimiento y la expansión que puede tener es aún más”. En este sentido, advirtió que, a lo largo de los últimos 30 años, la ganadería vacuna en el país no mostró aumento en su eficiencia. “Si hoy analizamos los valores de destete, de marcación, de señalada, en la producción de carne nos damos cuenta de que estamos perdiendo el 47 o el 50% de eficiencia en un recurso extraordinario para el país”, dijo.
“Creo que todos juntos podemos cambiar esta variable”, sostuvo Anglesio, y explicó que esa situación caracteriza principalmente a la región extra pampeana, donde hay muchas deficiencias y desarrollo pendiente. De esa manera, sería posible “mejorar entre el 47 y el 75% la eficiencia y ese es el desafío que nos tenemos que dar y todos juntos: los productores, el Estado, las entidades, las cooperativas”, agregó.
El presidente del INTA puso especial énfasis en la necesidad de “ser muy inteligentes y eficientes” en virtud de que la frontera agropecuaria no ofrece mucho margen para su expansión. En esa línea, hizo referencia al Plan Nacional de Riego anunciado hace menos de un mes por el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, a las tecnologías de agricultura de precisión, al programa de agregado de valor en origen que se lleva adelante en estrecha colaboración con los intendentes y a la sustentabilidad en el uso de los recursos naturales, agua y suelo.
La nueva edición de la Jornada Nacional de Forrajes Conservados convocó en su primer día a más de 1.500 asistentes, que participaron en forma gratuita de dos días de capacitación y dinámicas a campo con más de 42 disertantes nacionales e internacionales, entre los que se cuentan destacados especialistas en carne y leche, con foco en los forrajes conservados de alta calidad para la producción.
Eduardo Martelotto, director del Centro Regional Córdoba del INTA, sostuvo que la jornada es una de las tantas actividades que el instituto ofrece “para llevar a nuestra comunidad productiva información, capacitación, trabajo en red para que logremos mejorar nuestras cadenas agroproductivas, en este caso y en estas jornadas que nos ocupan, aportar a nuestras cadenas de ganado bovino y ganado lechero, desde el punto de vista de lo que es la producción y la conservación de forrajes, que es tremendamente importante para ser eficientes en nuestros sistemas agroproductivos, agroindustrial y agroalimentario”.
En el salón dedicado a la actualidad y el futuro del sector ganadero, el coordinador de la jornada, Mario Bragachini, del INTA Manfredi, dijo: “Creo que nunca se han juntado tantas máquinas específicas de forrajes conservados en una muestra estática y dinámica, así que estamos orgullosos y agradecidos y, por supuesto, por la coronación de tener tanta gente sumándose a la propuesta de capacitación”.
Antes de comenzar su disertación “Hacia sistemas ganaderos de precisión con valor agregado”, en la que recorrió los temas que abordarían los 42 disertantes durante la jornada, explicó: “La idea es que después de dos días de capacitación aquí en Manfredi salgamos con muchas inquietudes para
volvernos a nuestros establecimientos, a nuestro lugar de estudio, a nuestro lugar de investigación, a nuestra empresa con mucho optimismo de que en la Argentina hay muchas oportunidades muy importantes, ventajas comparativas competitivas que tenemos que aprovechar y de eso se trata, de buscar la forma del mejor aprovechamiento”.
El programa de la jornada ofreció charlas de capacitación en tres salones simultáneos, talleres, demostraciones técnicas y dinámicas de maquinaria con especialistas que guían cada actividad a campo, con una variedad de temas relacionados a la maquinaria agrícola, mercado y perspectivas de la ganadería, calidad de los forrajes conservados, nutrición y bienestar animal, conservación de pasturas tropicales en forma de forrajes conservados, distribución de efluentes líquidos y sólidos, avances de agricultura de precisión en máquinas picadoras, casos exitosos de agregado de valor en la cadena bovina y de los forrajes conservados, nuevas técnicas de conservación de forrajes y utilización de subproductos industriales en la alimentación del ganado especialmente expeller de soja y WDGS y DDGS de la industria del etanol de maíz, entre otros.
En las dinámicas a campo con maquinaria de última generación los especialistas ofrecieron consejos técnicos en las actividades de corte y acondicionado, hilerado con nuevo sistema de rastrillo, henificación con sistema cutter en rotoenfardadoras y megaenfardadoras, picado con cracker y confección de silaje de maíz en bolsas, racionamiento con acoplados mixer y las novedades en demostraciones del picado embolsado de heno, entre otras cosas.
Heno de alfalfa, una fuente de fibra central
El heno de alfalfa es el recurso más utilizado en la Argentina por el alto valor proteico y energético que le provee al ganado. Además, su textura y palatabilidad permite un correcto funcionamiento ruminal. A fin de que esta fuente de fibra clave cumpla con los parámetros de calidad que garantizan su potencial nutricional, los especialistas brindaron recomendaciones técnicas en la 5ª Jornada Nacional de Forrajes Conservados en el INTA Manfredi.
Para Miriam Gallardo asesora especialista en Nutrición Animal del INTA los henos de alfalfa constituyen una “fuente clave de fibra efectiva (FDNef) para la producción ganadera, ya que permiten equilibrar las dietas y mejorar su textura y palatabilidad, al tiempo que proveen un alto valor proteico y energético”.
“Los desequilibrios de las dietas, tanto cualitativos como cuantitativos, representan una de las principales causas de pérdida de productividad en los sistemas ganaderos intensivos”, aseguró Gallardo y, además, recomendó conocer la calidad y el valor nutricional de los forrajes conservados antes de realizar una formulación o adquirir algún suplemento alimenticio extra.
En este sentido, la especialista detalló una serie de aspectos de tipo cualitativos-organolépticos para que los productores tengan en cuenta para evaluar un heno. “En otros países, se evalúa por ejemplo que no contenga más del 5% de forraje extraño (gramíneas, malezas), que el 40-50% del peso como tal sean hojas y que solamente el 20% de las mismas puedan desprenderse del tallo durante la manipulación y que el 60-70% del forraje luzca de color verde brillante”.
Y si de calidad se trata, ésta varía entre las distintas especies forrajeras. De allí la importancia de controlar la realización de su henificación y conservación de acuerdo con los principios de la agricultura de precisión, es decir, conocer desde la implantación hasta la cosecha del cultivo.
El suministro. El suministro del heno puede ser complejo depende el método: en forma de rollos, mediante aros metálicos (portarrollos), a libre acceso (ad libitum) o en trozos.
Si se ofrece en portarrollos y el acceso al heno es libre, se sugiere un rollo cada 18-20 vacas y si, en cambio, el acceso se restringe a unas horas, se calcula uno entre 10 y 12. Lo ideal sería separar los animales por tamaño y apartar las vacas multíparas de primíparas, para evitar la competencia.
Para Gallardo, una buena alternativa de precisión es ofrecer el heno previamente trozado y almacenado en bolsas plásticas tipo silo de pastura . “Esta tecnología preserva la calidad y permite un suministro con exactitud en línea con lo que el animal requiere, de acuerdo a la formulación prevista. Además, disminuye las pérdidas y duplica el tiempo de utilización”.
Asimismo, explicó que esta tecnología debe controlarse con mucho cuidado para asegurar que el forraje embutido contenga muy bajos niveles de humedad, para evitar la contaminación con hongos y las fermentaciones indeseables.
En cuanto a la proporción suministrada, la especialista indicó que en rodeos de entre 25 y 35 litros por vaca por día de promedio anual, el heno debería representar del 10 al 18% de la MS total, principalmente para el grupo de mayor nivel de producción (+ 35 l/v/d).
Por su parte, en vacas secas, vaquillonas y novillitos este recurso puede representar hasta el 70-80% de la MS total suministrada, en función de la calidad de heno, la época del año y los requerimientos nutricionales de la categoría. Para novillos en terminación con dietas muy altas en concentrados (> 75% granos), se sugiere incorporar entre 3 a 5% de heno trozado, para modular el rumen y evitar acidosis.
El tamaño. Los megafardos de entre 500 y 600 kilos con forma prismática son tendencia en los sistemas de alta producción de leche y carne. Por su diseño y confección, permiten mantener una mejor calidad forrajera, a la vez que pueden ser administrados con mayor precisión que los rollos. Además, su manipulación genera pérdidas de menos del 5 % de MS.
Por su parte, tanto los cubos como los pellets de alfalfa son un recurso difundidos en el mundo pero, poco utilizados en el país. Los cubos son una excelente fuente de fibra de alta calidad para animales muy exigentes que se presenta en un formato de 50x30x30, mientras que los pellets se destacan por ser una primordial fuente de proteínas con un excelente perfil de aminoácidos esenciales en forma de cilindros de 0.5 0.8 cm de diámetro.
Ambos con ventajas en la manipulación, transporte y almacenamiento, al tiempo que facilitan el suministro dispuestos directamente en los comederos o bien incorporados a las mezclas pero tienen un elevado costo de fabricación, lo que limita tanto su disponibilidad como la comercialización masiva.