Con el objetivo ya cumplido de lograr en 2006 una inflación inferior al 10%, el Gobierno flexibilizaría de un momento a otro la lista de precios máximos que fijó para las operaciones en el Mercado de Hacienda de Liniers. Según trascendió, autorizaría incrementos de hasta un 10 por ciento.
Hace dos meses, por intermedio de la Secretaría de Comercio Interior, el Gobierno envió a ese mercado una lista confeccionada de manera informal, sin identificación y hasta con errores de ortografía, con topes para las distintas categorías de hacienda.
En ese momento, estableció en 2,60 pesos el kilo vivo el valor máximo para el novillo de 431 a 460 kilos. En diciembre último, tras el paro de nueve días convocado por Confederaciones Rurales Argentinas, la Sociedad Rural Argentina y Federación Agraria Argentina, en represalia Comercio Interior bajó el límite a 2,55 pesos el kilo vivo.
"Va a haber una flexibilización; una pequeña liberación del mercado próximamente, permitiéndose que levante un 10 por ciento y así se acerque a lo que se paga fuera de Liniers [en la comercialización directa productor-comprador]", comentó una fuente.
Ante una consulta de LA NACION, una vocera del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, dijo que no tenía información sobre una flexibilización. En tanto, Hernán Brahim, el hombre de Moreno para controlar las operaciones en Liniers, directamente cortó dos llamadas apenas se identificó LA NACION.
Desde que el Gobierno puso un pie sobre Liniers, en las ventas directas a los frigoríficos se están registrando valores más altos que esa plaza. En este sentido, contra el precio oficial "sugerido", el viernes pasado en la comercialización directa se pagaron hasta $ 2,96 el kilo vivo, con un promedio de 2,72 pesos. Además, por esta vía circula mucha más hacienda: contra las 11.501 cabezas que el viernes pasado ingresaron en Liniers, por el circuito directo ese día se vendieron 34.508 animales.
"Entre mañana [por hoy]y el miércoles va a ser un día clave para Liniers, porque Moreno tendría una definición sobre los precios máximos. No creo que saque la lista con los topes, porque esto le ha dado resultados para combatir la suba de la carne [este producto tiene una participación del 4,8% en el Indice de Precios al Consumidor], pero sí que la flexibilice. A 2,50 pesos Liniers no puede seguir, mucho menos pagándose unos 2,80 pesos afuera [por la directa]", señaló, por su parte, otra fuente.
En rigor, la comercialización directa, que no es objeto de interés directo por parte del Gobierno porque de allí no saca el número que en el caso de la carne toma en cuenta para el índice de inflación, acrecentó su ventaja sobre Liniers.
Hoy, según distintos especialistas, la mayoría de la hacienda con condiciones buenas o muy buenas se comercializa por el circuito directo, a la espera del mejor precio, en tanto que Liniers ha quedado más con animales de regular calidad racial y terminación. Hay más: antes en Liniers era costumbre que hubiera un 25/30% de novillos; hoy ese porcentaje, tras rondar el 18/20 por ciento en 2006 bajó al 6,85% desde principios de año. "Esto es así porque la hacienda se va afuera", explicó una fuente.
Este mismo informante dijo que Liniers necesitaría entre 160.000 y 170.000 animales por mes para tener un equilibrio económico. "Estuvimos en 93.000 cabezas el mes pasado", agregó.
Preocupación
Los menores ingresos en Liniers, a causa de los controles del Gobierno, ya pusieron en alerta a los trabajadores del mercado, que la semana pasada llevaron su preocupación a Moreno. El funcionario, que hace poco prometió que iba lograr que entraran 40.000 cabezas por semana para que haya más trabajo, les habría pedido tranquilidad. "Si esto sigue así, nos quedamos sin trabajo", señaló Osvaldo Macri, dirigente del Sindicato de Obreros y Empleados del Mercado Nacional de Hacienda. En Liniers trabajan unas 2000 personas. "Debería sacarse la lista [de precios máximos]", acotó el consignatario Jorge Aguirre Urreta.
Fuente: La Nación