Trigo: La comercialización del cereal sigue paralizada

Farer habla de estafa a los productores

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La entidad criticó con dureza la política oficial que facilita la transferencia de parte de la renta de los productores a los molinos y las multinacionales exportadoras. Los chacareros vuelven a ser el pato de la boda subrayó Farer.

La trilla avanza en Entre Ríos, cada vez hay más trigo y la comercialización está directamente paralizada. La molinería, que exige una calidad que el cereal entrerriano no tiene, y las multinacionales exportadoras, por su parte, hacen su negocio a expensas de los chacareros que, literalmente, no tienen quién les compre su producción y, cuando lo encuentran, deben aceptar un pago sustancialmente menor que el FAS teórico.

Ante este escenario, el malestar –y los nervios– de los productores crece día a día, y en el campo, las cooperativas, los acopios y los comercios del sector no hay otro tema de conversación que el trigo. Es que, en rigor de verdad, sucede algo insólito: la producción de trigo es muy buena, porque el clima ayudó, y no se puede vender. Mientras tanto, los consumidores deben pagar entre siete y ocho pesos el kilo de pan.

La presión de los productores sobre las entidades gremiales del sector, por otra parte, aumenta, y los dirigentes buscan hacerse cargo de ese malestar antes de que se convierta en furia.

La Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer), en este sentido, dio a conocer un duro comunicado titulado Otra vez sopa, en donde condena la política del Gobierno nacional en materia de trigo, critica a la administración provincial y reclama que se normalice en forma urgente el mercado de granos en la Argentina.

ESTAFA. Los productores trigueros, asegura Farer, “vamos a ser nuevamente estafados por políticas nacionales destinadas a transferir millonarias sumas de dinero al Estado (469 millones de dólares) y a la demanda molinera (250 millones de dólares) y exportadora (326 millones de dólares)”.

Todo esto sucede, agrega la entidad, “con la omisión cómplice de un gobierno provincial que desde el conflicto agropecuario hasta la fecha ha reducido la gestión en políticas agropecuarias a sostener con el silencio la destrucción del mercado de trigo, el incumplimiento de la devolución de retenciones de trigo en tiempo y forma para productores de hasta 800 toneladas de producción, y gestionar la distribución de subsidios o compensaciones que pretenden mitigar los graves problemas que el sector productor primario ha tenido y tiene, pero que en definitiva son apenas placebos que intentan encubrir la inoperancia provincial para dar respuestas a la angustia y la desesperación” de miles de productores entrerrianos. Los chacareros, remarca, vuelven a ser el pato de la boda de “un modelo contrario al crecimiento y desarrollo” del campo.

RECLAMO. Farer, asimismo, pidió “públicamente y con carácter de urgencia” que se regularice la comercialización de trigo a través de la derogación de la Resolución Nº 543 de la Oncca.

Esa medida posibilitaría la apertura permanente de las exportaciones y la eliminación de todo tipo de cuota, cupo o restricciones de cualquier naturaleza, de manera que “se normalice el funcionamiento del mercado granario y se posibilite la formación del precio en condiciones de competencia”.

“Reclamamos para los productores trigueros solamente lo que les corresponde, es decir que reciban por su producción lo que ésta vale. Trigo barato, pan caro y molinos ricos, esa ecuación favorece a unos pocos”, subrayó Farer.

PREVISIBILIDAD. De una manera más moderada, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), por su parte, salió a reclamar “mayor previsibilidad” para la campaña de trigo debido a que a la puerta del ingreso masivo de la cosecha hay oferta e interés por venderlo, pero no se registra un flujo constante de demanda.

“Si hay demanda, es poca o no compite y se advierte una importante penalización sobre el precio del trigo de la cosecha que ya largó”, explicaron los analistas de la BCR.

La demanda de exportación debe comprar al valor de mercado y en el lugar o a alguna lista de productores acordados con el Gobierno Nacional.

“Sin embargo, los descuentos por fletes pueden ser importantes, y de allí que se vean las penalizaciones antes comentadas”, se acotó.

La molinería tiene la misma obligatoriedad de comprar a valor de mercado, pero también se conocen algunas condiciones en las cuales se descuentan tarifas de flete interesantes.

La BCR opina que “pese a este panorama, la oferta se muestra dispuesta a sufrir descuentos en los precios porque le importa vender”.

“Uno, por necesidad financiera, o dos, por necesidad logística, por ejemplo empieza a empujar el girasol en zonas donde el almacenaje es insuficiente para albergar al cereal y a la oleaginosa”, resaltó el análisis.

Las aseguradoras hacen su negocio

LA COSECHA TRIGUERA AVANZA Y LOS SILOBOLSAS vuelven a ser protagonistas en el paisaje rural entrerriano. Con el correr de las semanas, seguramente, esas extensas bolsas de plástico –invento argentino– en donde los chacareros acopian su producción se multiplicarán porque cosechado el trigo, vendrán luego los granos gruesos. Ante la posibilidad de que la producción deba mantenerse en los campos por varios meses, si la comercialización no se normaliza, las compañías aseguradoras salieron a hacer su negocio y por estos días ofrecen a los productores una serie de pólizas contra eventuales daños que puedan sufrir los silobolsas (por la humedad o los ataques de los roedores, por ejemplo) y el grano acopiado. Esta situación –absolutamente legítima por parte de las compañías– agrega un costo más a los productores ante una campaña que, entre las trabas a la comercialización y La Niña, se ha complicado demasiado.

Fuente: El Diario - Danilo Lima

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