El ensayo con maíces se realizó en el campo del Ipem Nº 222, en un lote ubicado a 10 kilómetros al norte de la ciudad de San Francisco, suelo clase II.
El cultivo antecesor fue soja de segunda, el cual recibió tres aplicaciones: la primera en período de barbecho con cuatro litros de glifosato más 0,5 litro de 2,4D (60%) y 0,10 litro de Dicamba; la segunda en presiembra con tres litros de glifosato, 0,5 litro de 2,4D (60%) y 0,18 litro de Cipermetrina; y la tercera en pre emergencia con 1,1 kilo de Atrazina más 0,9 litro de S Metalocloro.
La siembra se realizó en forma manual con picotas a razón de cuatro semillas por metro; las parcelas constaron de dos líneas cada una con un distanciamiento de 52 centímetros entre hileras y un largo de siete metros. Se realizaron tres repeticiones por cada híbrido.
Al estado de cinco hojas desplegadas, se fertilizó con 190 kilos de Solmix 90/10 (lo que equivale a 57 kilos de nitrógeno y 4,94 kilos de azufre).
Los híbridos evaluados fueron 27, la siembra se realizó el 10 de octubre de 2008, cosechándose el 19 de febrero de 2009. Se evaluaron las siguientes variables: número de plantas a cosecha, altura de planta y altura de inserción de espiga.
La cosecha de las plantas fue manual y luego se picaron los híbridos con una chipiadora; las muestras se llevaron a la experimental Inta Rafaela para realizarles los análisis de calidad (proteína bruta, fibra detergente neutra y fibra detergente ácida).
Las lluvias caídas durante el período que duró el ensayo sumaron 374,6 milímetros.
Entre los parámetros, se evaluó la proteína bruta, fibra detergente neutra y fibra detergente ácida (en porcentaje) y el rendimiento en kilogramos por hectárea.
Existieron diferencias entre los distintos materiales, desde el punto de vista productivo y de calidad, pero todos tuvieron muy baja proteína bruta.
El rendimiento promedio del ensayo fue de 15.055 kilos de materia seca por hectárea.
El material que más rindió fue DK 780 S de Dekalb, con 22.367 kilos de materia seca por hectárea.
El 50 por ciento de los materiales estuvo por arriba de la media del ensayo.
Sorgo para silo
El ensayo se realizó en el campo experimental y demostrativo (convenio Inta San Francisco-Ipem Nº 222), perteneciente a este último.
Se realizó una aplicación de herbicidas previa a la emergencia del cultivo en la cual se pulverizó con tres litros de glifosato más 2,5 litros de Atrazina por hectárea.
La siembra fue en convencional y se realizó con una máquina Bertini a razón de 10 kilos por hectárea (kg/ha), y el espacio entre surcos fue de 0,525 metro. Los híbridos evaluados fueron 16.
La fecha de siembra para todos los materiales fue el día 20 de octubre de 2008, cosechándose el 24 de febrero de 2009.
Luego de la evaluación productiva en kilos de materia verde por hectárea (kg/MV/ha), la cual se realizó mediante cosecha manual, se picó cada material con una corta-picadora marca Claas 870 y el material obtenido fue enviado al Inta Rafaela para realizarles los correspondientes análisis de calidad.
Las lluvias caídas durante el período que duró el ensayo sumaron 374,6 milímetros.
Existieron diferencias desde el punto de vista productivo y de calidad entre los distintos materiales evaluados.
El rendimiento promedio del ensayo fue de 16.238 kg/MS/ha, con un máximo de 24.870 kg/MS/ha y un mínimo de 11.529 kg/MS/ha.
El 30 por ciento de los híbridos superó el promedio del ensayo.
El híbrido que mayor rendimiento tuvo fue el VDH 422, de la empresa Advanta, con 24.870 kilos de materia seca por hectárea.
Los promedios para FDN y FDA estuvieron en 56,32 y 30,19 por ciento, respectivamente; no existieron diferencias importantes de calidad entre los híbridos evaluados.
Si bien el contenido de agua en el suelo al momento de la siembra era escaso, los rendimientos que se obtuvieron (expresados en kilos de materia seca por hectárea), tienen su explicación en que los aportes de agua (lluvias) coincidieron con el momento crítico del cultivo (alrededor de la floración), lo que permitió que vuelvan a macollar los híbridos y se recuperen.
Esto refuerza la idea de que en gran parte de nuestra zona los sorgos con destino a silo siguen siendo una opción más segura a la hora de planificar nuestras reservas.
Información preparada por los ingenieros agrónomos Centeno, A.; Cortés, E.; Gallo, E. Los autores agradecen a las empresas participantes; a Esteban Garrone (alumno de la carrera de Administración Rural de la UTN San Francisco), a Lucas Garrone (alumno de la carrera de agronomía de la UNVM) y al personal del IPEM Nº 222.
Datos - intasfco@arnet.com.ar
Fuene: La Voz del Interior