A partir del 8 de agosto Bruselas eliminó las ayudas a la exportación de carne de cerdo fresca y congelada que comenzó a aplicar el pasado noviembre, tras constatar que el mercado del porcino comenzó a recuperarse a mediados de año, según informa Efeagro.
La medida nació como medio para paliar la crisis del sector porcino, derivada del incremento de los precios de los piensos. Entonces los Veintisiete acordaron introducir una ayuda de 31,1 euros por cada cien kilogramos en el caso de canales y cortes de cerdo y de 19,4 euros por cien kilos para las pancetas.