Un informe elaborado por esa entidad sostiene que el grueso de los granos por liquidar proviene de la soja, pero estima que es mucho menor al cálculo del Gobierno.
"El grueso por vender -o liquidar- provendría de la soja y estamos estimando que puedan quedar alrededor de 5,5 millones de toneladas a fines de febrero", indicó el informe de la entidad.
La cosecha de soja empieza, convencionalmente, el primero de abril, con auge en mayo/junio.
La Bolsa rosarina sostuvo que en marzo se podrá ver algo de soja, pero poca.
El clima adverso tuvo mayor efecto sobre la soja de primera aquella proveniente del norte productivo por lo que, además de una cosecha demorada por una siembra retrasada, también hay menos soja de primera por salir tempranamente de los campos.