El granizo afectó el noroeste cordobés, centro sur de Santa y Entre Ríos. Estiman importantes daños en trigos ya encañados.
La gran noticia que surgía de las encuestas de esta semana es cómo se está movilizando el sector con una inédita siembra de maíz anticipada para escapar a la adversidad que se proyecta del clima con un “Niño” fuerte a muy fuerte. Pero, justamente la noticia fue opacada por otro revés del clima.
Es que apareció una fuertísima manga de granizo que aún es difícil de dimensionar, pero que hace acordar mucho (por las localidades por las que pasó y el gran área afectada) a la que sufrieron el maíz y la soja el 19 de febrero último.
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario señalaron que “en una primera aproximación se estima que entre 30.000 y 80.000 ha de trigo podrían haber sido alcanzadas por el fenómeno. La tormenta de Santa Rosa estaba pronósticada con lluvias y lloviznas en la región, pero el choque térmico entre las masas de aire ha sido mayor al esperado, sobre todo en las capas altas de la atmósfera, desencadenando el evento”.
La expectativa de un año con buena disponibilidad de agua eleva el nivel tecnológico que se usará en el maíz 2026/27, especialmente a través de una mayor fertilización nitrogenada. “Igual o más, pero al final va a ser más”, los tecnicos explican que no es fácil la decisión pero que terminarán prevaleciendo los planteos de alta y muy alta tecnología. Hace mucho tiempo que el sector no tiene esta posiblidad de esperar lluvias significativamente mayores. “Aparte, hoy la necesidad está en ganar rentabilidad con kilos, no hay otra”, dicen en el sur de Santa Fe. En Aldao insisten en que es un año para tener mucho cuidado con la calidad de la semilla tanto en maíz como en soja: “si tenemos menos tiros, hay que ser muy efectivos”. En Bigand, en cambio, la fertilización genera cautela. “Son pocos los lotes que incorporaron urea, ya que ante la posibilidad de lluvias abundantes puede haber lavado de nitrógeno”, dicen. De todos modos, allí se va a apuntar a dosis de entre 120 y 140 unidades de nitrógeno para sostener el potencial productivo.