Para realizar ese trámite, cada aserradero necesitó contar además con el aval del sindicato de trabajadores del sector, entre otras cosas.
Transcurrida la primer semana de 2009 solamente, “hay cuatro o cinco empresas que iniciaron el trámite para entrar en el Programa de reconversión productiva, de subsidios por empleados, que otorga el ministerio de Trabajo de la nación”, comentó a AIM, Campo Rubén Franzoy, presidente del Imfer.
Según señaló, ahora los formularios son analizados por el organismo nacional y “a lo mejor cerca de febrero podremos tener alguna novedad de las empresas que hayan logrado el subsidio”.
Para el titular de los industriales madereros fue poca la adhesión hasta el momento al programa porque “a fin de año los contadores están con los balances, los papeles parecen sencillos pero lleva su tiempo confeccionarlos; se necesitan declaraciones juradas, la certificación del Consejo de profesionales de ciencias económicas, sumado al tema de aguinaldos”.
El programa de reconversión productiva es un beneficio anual que se viene prorrogando desde el 2006. Y este año, según Franzoy, ocurriría lo mismo. No hay tiempo límite para presentar los formularios, aunque la idea es llenarlos cuanto antes para recibir el subsidio en poco tiempo.
La mayoría de los aserraderos están parados desde el 19 de diciembre hasta el 10 o 12 de enero. En febrero o marzo termina el plazo convenido con las autoridades de la dirección de Trabajo de la provincia para no despedir personal. “La situación sigue igual, pero no creo que haya más despidos”, señaló el empresario.
El trámite para los subsidios
Cada empresa que aspire a ser beneficiaria del plan de reconversión productiva deberá encargarse con su contador de completar las planillas correspondientes que solicita el ministerio de Trabajo.
Luego deberá presentarse al sindicato de la madera y cuando consiga el aval necesario, deberá ir a la cartera de nación para que allí se evalúe la situación.
En las planillas se piden especificaciones como los últimos tres balances de la firma, cantidad de personal, actividades de la empresa, caídas en las ventas y expectativas de ventas de aquí a marzo.
Por otra parte, si no pasan el estudio de factibilidad para ser beneficiarios de la ayuda, Franzoy sostuvo que “la situación de muchos aserraderos puede llegar a complicarse” aunque aclaró que “el plan es un paliativo, no una solución. No digo que cierren algunas empresas, pero si pararían por algún tiempo”.
Ante este panorama, el sector espera un repunte en las ventas para marzo ya que ese mes “históricamente arranca la construcción, los corralones empiezan a proveerse”.