El gobernador Sergio Urribarri se sumó a los cuestionamientos contra el interés de empresas europeas de radicar nuevas plantas de celulosa en la zona de Fray Bentos. En ese sentido, exigió a las autoridades del país vecino que "arriesguen la salud de su población y la de sus ríos interiores, pero que no perjudiquen a los entrerrianos" y advirtió: "Con esto no va a pasar lo mismo que con Botnia. Nos vamos a plantar y vamos a exigir que se cumpla el Estatuto del Río Uruguay" .
"Uruguay tiene una oportunidad enorme de demostrar que no tiene una animosidad contra la Argentina en materia ambiental", afirmó el mandatario. "Nosotros no podemos decirle a Uruguay dónde radicar estas inversiones que, aunque cuenten con tecnología moderna, son altamente riesgosas. Lo que sí, ellos podrían tomar la decisión per se de radicarlas lo suficientemente lejos de la frontera y de los ríos compartidos como para no generar otro grave incidente", acotó.
Esta semana se conoció, por publicaciones periodísticas uruguayas, que la empresa Stora Enso, tras un acuerdo concretado con ENCE (Empresa Nacional de Celulosa de España), accedió a la mayoría de las inversiones y analiza la posibilidad de ubicar su planta en Fray Bentos, muy cerca de Botnia.
En una declaración difundida, el titular del Poder Ejecutivo entrerriano advirtió: "Con esto no va a pasar lo mismo que con Botnia. Ni bien conocido este nuevo intento nos vamos a plantar y vamos a exigir que se cumpla el Estatuto del Río Uruguay en materia de autorizaciones previas. Aún así esperamos no tener que llagar a estas alternativas, ya que rechazamos de plano cualquier instalación fronteriza que signifique riesgo ambiental y riesgo para la salud de la población".
"Uruguay puede radicar todas las pasteras que quiera pero a su exclusivo riesgo y el de la salud de los ciudadanos uruguayos si estos aceptan correrlos, pero en nada deberían tener que perjudicar a los ciudadanos argentinos que estamos compartiendo un río internacional que nos hermana", dijo en otro tramo de sus declaraciones.
Finalmente, aconsejó a las autoridades orientales que Uruguay tiene decenas de ríos interiores aptos para satisfacer el consumo de agua dulce que requieren las pasteras. "Entonces, si desean llenarse de estas plantas que lo hagan, que arriesguen la salud de su población y la de sus ríos interiores, pero que no nos perjudiquen a los entrerrianos", completó.