Si las condiciones climáticas no varían la emergencia será extendida también al sorgo y la soja. Además, el gobernador Sergio Urribarri instruyó al equipo técnico de Producción a garantizar todos los recursos necesarios para que la próxima campaña de cosecha fina se pueda llevar adelante.
Según un informe elaborado por la Dirección de Agricultura, se han venido realizando los relevamientos técnicos correspondientes ya a partir del cultivo de trigo de la campaña 2008.
El informe oficial asegura que “constantemente se trabaja en el monitoreo de los distintos cultivos que se siembran en la provincia para, de esta manera, tener un claro panorama de la evolución de los mismos”. Actualmente comunicó el Gobierno- se lleva adelante el monitoreo de los cultivos de cosecha gruesa y el impacto del déficit hídrico, fundamentalmente en la zona oeste de la provincia, durante los dos últimos años.
Situación
La superficie de maíz sembrado es de 158.000 hectáreas, que “se encuentran en su gran mayoría perdidos”. Este cultivo durante diciembre necesita de una importante cantidad de lluvia para asegurar su floración y posterior llenado del grano, lo cual no sucedió.
En cuanto al cultivo de sorgo granífero, la superficie sembrada del cultivo es de 115.000 hectáreas, “tiene una mayor plasticidad que el maíz pero se ha visto resentido de manera importante”.
El área sembrada de girasol es de 65.500 hectáreas. “En estos momentos se encuentra en la etapa de llenado de grano, si bien las flores son pequeñas la posibilidad de lluvias tendrían un efecto compensador en el rendimiento del cultivo”, dice el informe.
En cuanto a la soja la superficie sembrada esta campaña fue de 1.360.200 hectáreas. El proceso por el cual se encuentra atravesando este cultivo es, en cuanto a la soja de primera, “crítico ya que ha comenzado a florecer y hay caída de las mismas, por lo que no hay producción de granos y por ende se resiente el rendimiento”
Respecto de la soja de segunda, el perfil del suelo ya se encontraba con bajas reservas de agua por el cultivo de trigo, lo que ocasiona la mortandad de la planta en etapas juveniles.