"La razón, básicamente, fue que en el primer semestre del referido ejercicio se produjo un incremento sustancial en los costos de alimentación que no fue acompañado por el precio de la leche, que se mantenía en menos de 50 centavos por litro", explica Marcos Snyder, coordinador de Lechería de Aacrea.
El especialista describió que luego del fuerte aumento de los cereales y las oleaginosas, vino un importante ajuste de los alquileres agrícolas (hay que tener en cuenta que aproximadamente el 40% de la superficie con tambo es sobre tierra alquilada). El incremento posterior que tuvo el precio de la leche sólo logró cubrir los incrementos de los insumos (que subieron entre un 45% y un 50%).
En la gestión 2006/07, el precio promedio percibido en moneda constante fue de 0,67 $/litro de leche. Pero la cuestión es que los granos y los fertilizantes siguen una escalada ascendente.
"La solución para esta coyuntura pasaría básicamente por subir el valor de corte de la exportación de leche en polvo a un equivalente de las retenciones agrícolas, con lo que el valor rondaría los 3.000 a 3.200 US$/tonelada", apunta Snyder.
"También sería necesario suprimir los controles de precios, acordando con un grupo de empresas que provean al mercado interno una canasta básica de lácteos, alimentos que serían subsidiados con el fondo que generan las exportaciones por el valor de corte mencionado", añadió el especialista.