Entre Ríos

En plena campaña, la crisis internacional paraliza al sector arrocero

Actualidad
El sector productivo sufre una parálisis comercial casi total en las últimas semanas. Luego de la "primavera" de los últimos años se caen los contratos de exportación, vitales para seguir apostando a la expansión del área cultivada.

Que los productores argentinos están acostumbrados a los vaivenes – léase sobresaltos- no es novedad. Pero no dejan de sorprenderse por el brusco cambio de escenario que están sintiendo por estos días.

"En los últimos 20 días cayó una bomba y estamos muy preocupados" graficó el titular de la Federación Nacional de Arroceros, Jorge Paoloni. De protagonistas del modelo exportador, los productores pasaron a la platea y ven cómo el crack financiero los deja sin un horizonte claro. Una mutación de positivo a negativo y en pocas semanas.

En diálogo con Campo en Acción, el productor y dirigente destacó la sostenida recuperación del cultivo, que se manifestará pese a todo en la expansión de la superficie cultivada en la campaña 2008/09.

"Si se lo ve desde esa perspectiva, será un 20/22% más que en 2007/08. Está un poco retrasado Corrientes, por las lluvias. Pero vamos a estar por arriba de lo sembrado, lo que nos permite decir que cumpliremos el acuerdo con el gobierno nacional" explicó Paoloni.

El acuerdo, por el cual los arroceros garantizaron abastecer el consumo interno con un precio popular, les permitió operar y ganar nuevos mercados a partir de la exportación.

En los números, Corrientes mantiene la primera posición con 78.748 hectáreas y el 44% del total nacional, dos puntos porcentuales por arriba de la campaña pasada. Entre Ríos participa con la segunda mayor porción, con 70.250 hectáreas y un 39% del total, según los datos de la última campaña relevados desde el Proyecto Siber, de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.

Contagio y parálisis

El precio del arroz a nivel internacional, que en mayo promedió los u$s 1.000 de acuerdo al tipo de grano, sigue siendo positivo. "Hoy está en unos 600 dólares la tonelada, que igual es un buen precio para nuestra actividad" aseguró el titular de FEDENAR.

Pero claro, el buen precio y la necesidad de alimentos de la población chocaron con el tsunami financiero, originado en Estados Unidos, pero que repercute a lo largo y ancho del planeta.

"Estamos muy preocupados. Estamos en plena siembra, comprando herbicidas, fertilizantes y combustible y en las últimas dos semanas no se hicieron negocios, prácticamente".

Paoloni aseguró que no hay problemas para exportar en el sector pero el inconveniente es que "todo se paralizó y los que compraron piden renegociar los contratos. Todos piden descuentos".

Por si esto fuera poco, hay muchos embarques en los cuales están pagando con plazos diferidos "y nosotros necesitamos el dinero ya".

Los arroceros están pendientes de lo que haga el gobierno nacional, que prometió una línea de créditos que les garantizaría los insumos. Mientras sigue la espera, la campaña y con recursos propios, ya está en marcha.

Esperando las buenas noticias

Aunque el viento de cola cambió y ahora es tormenta de frente, los arroceros esperan que desde Brasil lleguen noticias alentadoras. Los importadores del vecino país – gran comprador- esperan cambios en la cotización del real, que con la devaluación tornó desfavorable el intercambio.

Miguel Ruberto – Campo en Acción

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