Sumó $ 13.832,4 millones y acumula $ 70.289,8 millones en el primer semestre del año y permitió superar en $ 4500 millones la meta presupuestaria fijada para los primeros seis meses del año en $ 65.800 millones. El objetivo anual fue fijado en 130.000 millones.
Los ingresos de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) ascendieron a $ 13.832,4 millones el mes pasado y acumularon $ 70.289,8 millones entre enero y junio, un 21,6 % por encima de igual período de 2005.
Por el impuesto a las ganancias se obtuvieron $ 4473 millones, cifra que representa un alza de 24,1% respecto de junio de 2005, debido al primer anticipo del año fiscal para las sociedades que cierran su ejercicio en diciembre. Mientras el impuesto determinado para las empresas exhibió un alza de 26,1%, los mayores ingresos de anticipos de personas físicas presentaron una suba de 20,1 por ciento.
En cuanto al IVA, presentó un aumento de 26,4% y llegó a $ 3795,7 millones, según indicó el jefe de la AFIP, Alberto Abad, en una conferencia de prensa. "Hay un aumento del consumo que se verifica muy claramente en muchas provincias", sostuvo.
Según el funcionario, "la estructura básica de la recaudación está funcionando como ya conocemos, y las perspectivas son buenas debido a que los indicadores macroeconómicos siguen fuertes".
Seguridad social
Pero más allá del IVA y de Ganancias, sin dudas el gran motor de la recaudación está dado por el sistema de la seguridad social, cuyos ingresos aumentaron el 51,7%; en particular, las contribuciones patronales crecieron el 45,2 por ciento. "Las contribuciones patronales aumentaron con fuerza a raíz de un incremento en la cantidad de trabajadores que ingresaron en el mercado laboral y al blanqueo de los ya existentes", sostuvo Abad. Además, los aportes personales crecieron 35,5% ($ 832,2 millones) sobre junio de 2005.
Por otro lado, el impuesto al cheque sumó otros $ 1020,8 millones, un 26,5% más que hace 12 meses, como consecuencia de las "transacciones bancarias gravadas", según un informe difundido por la AFIP.
En el plano del comercio exterior, las retenciones a las exportaciones exhibieron una baja de 2 por ciento y se ubicaron en $ 1080 millones. Abad negó que la caída esté vinculada con la suspensión de las exportaciones de carne, ya que "dentro del rubro no tienen mayor incidencia"; en cambio, lo atribuyó a la caída de las ventas externas de petróleo. Por otro lado, los derechos de importación subieron 29%, hasta alcanzar los 408,5 millones de pesos.
En tanto, el impuesto a los bienes personales mostró un incremento más modesto, del 13,3%, por lo que Abad reconoció que es un tributo que "no tiene un excelente cumplimiento".
El director de la maestría en Economía Aplicada de la Universidad del Salvador, Juan Massot, dijo a LA NACION que el comportamiento exhibido por los ingresos tributarios es "muy bueno".
"Hay cuatro factores que están empujando la recaudación: el crecimiento económico, los precios, los salarios y el empleo; entre ellos se retroalimentan. Además, la AFIP está haciendo un buen trabajo a través de los planes de recuperación y en la lucha contra la evasión", expresó.
Reforma
Frente a este saludable panorama para las cuentas públicas, Massot consideró que es necesario plantear para el año próximo un debate sobre una reforma tributaria "gradualista".
"No hay que hacerles caso a los talibanes fiscalistas, que no quieren tocar nada, ni a quienes quieren modificar todo de un plumazo. Hay que mejorar levemente la progresividad, pero el corazón del sistema tributario es bueno, razonable y moderno", afirmó.
Respecto de los denominados impuestos distorsivos, Massot opinó que en el caso del tributo al cheque "puede pensarse en una reducción en los próximos 18 meses", mientras que en el caso de las retenciones, "no es fácil reemplazarlas, aunque se puede pensar en retocar algunas alícuotas de acuerdo con la evolución de los precios internacionales de determinados productos".
Críticas a la exención del IVA para recitales
El administrador federal de Ingresos Públicos, Alberto Abad, expresó ayer sus reparos a la ley sancionada la semana pasada que exime del pago del impuesto al valor agregado (IVA) a las entradas que se cobran para asistir a espectáculos musicales. "No hay justificación", sostuvo el funcionario respecto de la norma que permite que no se pague ese tributo en la contraprestación exigida para el ingreso a conciertos o recitales musicales. La conducción de la AFIP cree que no deben fomentarse nuevas exenciones sectoriales y que, en este caso particular, podría originarse una distorsión que no beneficiará a los músicos.
La Nación