En el INTA estudian el potencial industrial de los clones de eucalipto

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Un equipo de investigación del INTA Concordia analizó la madera de diversos clones de eucalipto con el objetivo de evaluar su comportamiento en el campo y las propiedades industriales de la madera.

El eucalipto es el segundo género más cultivado en la Argentina, después de los pinos, con especies que lideran las plantaciones como Eucalyptus grandis. Este género, conocido por su rápido crecimiento y adaptabilidad a sitios marginales, es fundamental para satisfacer la creciente demanda global de productos madereros.

Por ello, y con la proyección de un aumento significativo en la demanda de madera aserrada, paneles a base de madera y chapas contrachapadas para 2060, el mejoramiento genético cumple un rol fundamental para la diversificación y la optimización de la producción forestal en la Argentina.

En línea con esto, desde el INTA Concordia se evaluaron clones de eucalipto en sus entornos naturales, se estudió el comportamiento de las tablas aserradas y se analizaron las propiedades de la madera en laboratorio para potenciar la producción forestal.

Matías Martínez, investigador del INTA Concordia, explicó que el análisis incluyó clones intraespecíficos de Eucalyptus grandis (EG), como EG INTA 36 y EG INTA 157, y clones interespecíficos de E. grandis x E. camaldulensis (GC), como GC INTA 24 y GC INTA 27, además de un testigo seminal de E. grandis. “Los resultados permitieron orientar el uso de cada clon hacia aplicaciones específicas y demostraron que algunos clones presentan un gran potencial para aplicaciones bioenergéticas, mientras que otros son más adecuados para usos estructurales”, indicó.

“Entre los principales hallazgos, EG INTA 157 se destacó por su forma de fuste y menor conicidad en trozas, mientras que EG INTA 36 y EG INTA 157 mostraron mayor proporción de duramen”, especificó el investigado y agregó: “GC INTA 24 presentó los menores índices de rajado en rollizos, un atributo clave para ciertos procesos industriales”.

En términos de propiedades físicas, los clones GC alcanzaron mayores valores de densidad básica, mientras que EG INTA 157 se destacó por su estabilidad dimensional en las contracciones volumétricas. “Estos resultados sugieren un mejor comportamiento en procesos de secado. Respecto a las propiedades mecánicas, los clones GC mostraron valores superiores en comparación con el material seminal, lo que refuerza su aptitud para usos industriales de mayor exigencia”, precisó Martínez.

El análisis de tablas aserradas también reveló datos clave: GC INTA 24 presentó menores pérdidas por rajado, mientras que EG INTA 157 mostró una menor cantidad de defectos, consolidándose como opciones competitivas para la industria forestal. “La caracterización de la madera nos permite identificar su mejor uso industrial y compararla con otros materiales y especies”, agregó Martínez.

“Este estudio, que contó con la colaboración del sector privado, de productores e industriales donde se realizaron pruebas claves, aporta un mejor entendimiento del potencial de los clones de eucalipto, apoyando a la industria forestal en la adopción de prácticas más eficientes y sostenibles, con miras a un mercado global cada vez más competitivo”, concluyó el investigador.

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