El establecimiento citrícola El Aroma de Colonia Roca, departamento Concordia, es una empresa focalizada en lograr fruta de excelente calidad a través de la genética varietal y el manejo. Campo En Acción viajó hasta dicha unidad productiva, para conocer más acerca de esta empresa caracterizada por su búsqueda de sumar valor agregado.
Néstor Pérez Shchait, titular de El Aroma, expresó: “Somos una empresa familiar, yo formo parte de la tercera generación ya en esta actividad. Básicamente hacemos cítricos dulces, naranjas y mandarinas, en la zona de Colonia Roca, Entre Ríos; con aproximadamente 70 hectáreas plantadas”.
Sumó que “en cuanto a variedades, en naranja tenemos dos o tres de ombligo, entre tempranas y tardías; de jugo también dos o tres. En mandarina es lo mismo, arrancamos temprano y nos vamos extendiendo durante toda la temporada hasta el final, finales de octubre en nuestro caso”.
Fueron varios los temas de los que dialogamos con el productor citrícola, entre ellos manejo productivo, genetica, sanidad, valor agregado a la producción y donde no escapo cuales son las principales dificultades económicas y comerciales que enfrenta la citricultura en la actualidad a lo que describió:
Exceso de producción y dificultad para vender: Existe una gran cantidad de fruta disponible, lo que complica su venta y genera un sobrante de producción.
Cierre de mercados externos: Los mercados internacionales que realmente pagan un buen precio por la fruta se encuentran cerrados debido a políticas nacionales que se arrastran desde hace mucho tiempo.
Bajo poder adquisitivo en el mercado interno: El asalariado argentino, que es el principal consumidor de este producto masivo, tiene el "bolsillo flaco" y no le alcanza para comprar, lo que dificulta las ventas locales.
Competencia con una mayor oferta de frutas: A diferencia de años anteriores, hoy en día los cítricos deben competir en las verdulerías con una amplia variedad de frutas atractivas y deliciosas que están disponibles durante todo el año, lo que exige un esfuerzo propio de los productores para resultar atractivos y conquistar al consumidor.
Por su parte, Walter Silva Muller, asesor técnico de la Asociación de Citricultores de Concordia y la Federación del Citrus de Entre Ríos; indicó: “Esta quinta es un poco la realidad del desarrollo citrícola de la zona. Concordia es una zona de tradición citrícola, y la mayoría de familias de productores han tenido que sortear muchas dificultades, ya sean políticas, económicas, climáticas; por ello se han ido adaptando las variedades y la comercialización”.
Y remató “El Aroma es una empresa que ha sabido adaptarse a todos esos cambios, como también hay mucha gente que no se integró y quedó en el camino. Hoy en día, la actividad citrícola necesita una integración en la cadena, no sólo producir: podemos tener la mejor fruta pero hay que saber venderla en su momento adecuado, procesarla, presentarla de manera atractiva; entre otros cuidados”.
Consultado el profesional sobre como los factores climáticos de la actual campaña influyeron en los resultados productivos destacó: "el acompañamiento de las lluvias tuvo mucha incidencia en el tamaño y el calibre de la fruta, logrando que se llene un cajón con menos unidades y sumado al trabajo de los productores, se obtuvo una producción muy importante y de buena calidad".