Producción de Girasol

En Diamante, lote únicamente para la muestra

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La baja cotización y las perdidas productivas ocasionadas por palomas en las últimas campañas provocaron el desaliento de los productores para dedicarse a la producción de girasol. Se implantaron alrededor de 2.500 hectáreas en Entre Ríos

El cultivo de girasol tuvo una nueva disminución de la superficie sembrada en suelos entrerrianos en la campaña 2013/14. Alrededor de 2.500 hectáreas fueron implantadas con la oleaginosa, representado una caída del 15% respecto al ciclo agrícola anterior.

“En la presente campaña agrícola, la merma ha sido muy importante de girasol en nuestra provincia. Llevamos relevadas alrededor de 2.500 hectáreas del cultivo, que en estos momento la mayoría se encuentra en floración y llenado de grano” comentó a Campo en Acción la Ing. Agr. Evangelina Spengler, integrante del Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER). A su vez, comentó que el 70% del área girasolera está distribuida entre los departamentos Tala y San Salvador.

En el departamento Diamante solamente se han implantado alrededor de 120 hectáreas con este cultivo. En un lote ubicado sobre Ruta Provincial N°11, en cercanías a la localidad de Valle María, se encuentra implantado un lote de girasol que roba la mirada de más de un viajero. “El productor es muy aficionado del cultivo de girasol y cuando se dan las condiciones climáticas que él considera para sembrarlo, lo elige ante cualquier alternativa de cultivo” señaló el asesor técnico Ing. Agr. Esteban Merini.

En este lote se encuentra implantado un “material de ciclo largo, estriado, ya que posee mejor comportamiento ante la principal plaga, que es la paloma” expresó Merini. Y añadió que el “comportamiento del cultivo desde el punto de vista sanitario se encuentra sano, al darse condiciones normales durante el año para que se presenten mayores inconvenientes de enfermedades y de plagas”.

Las numerosas bandadas de palomas que en las últimas campañas han generado importantes pérdidas productivas y la baja cotización del girasol son las principales razones que han provocado un gran desaliento en el ánimo de los productores que no encuentran incentivos para volcarse a la producción girasol.

“La paloma es uno de los principales inconvenientes que presenta sembrar girasol, ya que no hay una metodología concreta de control para que deje de influir en el cultivo y así que disminuya su rendimiento. A lo que se le suma el precio que hoy tiene la oleaginosa que no es de los mejores. Dentro de la alternativas, consideramos que logrando un buen rendimiento podemos llegar a cubrir los costos y tener un margen positivo” comentó el Ing. Merini.

Entre las razones que podrían incidir en el crecimiento de la superficie destinada a la oleaginosa, el asesor comentó: “En primer lugar, lograr el control de malezas, por lo que los semilleros nos han comentado que saldrían materiales CL los que facilitarían su control. Y además poder tener el control de la paloma”.

La agricultura argentina, que supo ser la principal productora mundial de girasol, hoy le está dando la espalda a este cultivo, a punto tal que la superficie sembrada en la campaña 2013/14 es la más baja de los últimos 40 años.

De la redacción de Campo en Acción

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