Caminos rurales

En Crespo reclaman por un camino

Actualidad
Productores de la zona de Crespo reclaman desde hace mucho tiempo por el afirmado de un camino que es su única salida hacia la ruta 131 "estamos preocupados porque parece que en Vialidad no existe interés en hacerlo" sostuvo un vecino.

Muy cerca de Crespo existe una zona rural en la que residen en forma permanente siete familias que se dedican a distintas labores: agricultura, tambo, ganadería y avicultura.

El único camino existente por el cual se accede a la ruta 131 y les sirve como vía de comunicación no solo a productores sino a quienes por razones de estudios, salud o trabajo deben llegar diariamente a la ciudad de Crespo.

Campo en Acción llegó hasta allí para conocer como se trabaja en el lugar y escuchar un añejo reclamo de los vecinos: la obra de afirmado del camino que permita una transitabilidad normal en días de lluvias. Para ello dialogamos con Rubén Bauer y Omar Riffel, productores afincados en la zona, quienes con cierta desazón explicaron "desde hace mucho tiempo lo que venimos reclamando es un afirmado que nos permita transitar normalmente los días de lluvia, en realidad creemos que no debe ser una inversión que no se pueda realizar porque la extensión es de solo 4 kilómetros.

Hemos hecho reiterados pedidos a la Dirección Provincial de Vialidad y nos han hecho varias promesas pero no han cumplido nada; últimamente nos han respondido que no disponen de tiempo porque tienen otras obras. A nosotros esto nos preocupa porque pareciera que no existe interés en hacerlo.

Para facilitar el trabajo propusimos que nos hicieran llegar la brosa necesaria para esta extensión y la maquinaria para lograr un buen afirmado del camino."

Nuestro trabajo diario se ve muy perjudicado en épocas de lluvias continuas ya que en algunas actividades de la zona como el tambo o la avicultura necesitamos llegar hasta la ruta todos los días. Otro de los problemas que se nos presenta es que las empresas avícolas ponen cierto reparo para incorporarnos como integrados, no quieren darnos los pollos porque al no tener un camino compactado no hay garantía de entregar la producción cuando se debe hacerlo. Esto se transforma en un problema familiar porque en primer lugar no nos permite crecer como podríamos hacerlo y en por otro lado nuestros hijos no ven como un atractivo seguir viviendo y trabajando en el campo… los años se nos van y nos gustaría que esto cambie" finalizó Omar Riffel.

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