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En Concordia, presentaron Programa Experto en Malezas de Basf

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Con un importante marco de público, entre productores y técnicos, se lanzó el Programa Experto en Malezas de Basf Argentina el pasado 24 de septiembre en la localidad entrerriana de Concordia.

La presentación estuvo direccionada hacia dos producciones de referencia en el noreste entrerriano, como son el arroz y el arándano.

El Ing. Agr. Aimar Pena, Responsable de Marketing de Basf para los cultivos de Arroz, Girasol, Maíz, Sorgo y Algodón, disertó durante la presentación sobre los objetivos del Programa Experto en Malezas. “En este caso en puntual, en el cultivo de arroz estamos presentando y lanzando el Programa Experto Malezas. Ya es el segundo año que comenzamos a transitar. Este programa tiende a ser una recomendación integral de distintos herbicidas, BASF como compañía tiene distintos de acción de nuestros herbicidas y este programa es una recomendación integral de herbicidas de distintos modos de acción nuestros productos y de la competencia, tendientes a tener un muy buen control de las malezas presentes y también mitigar el riesgo de resistencia. Hoy en día el productor tiene una fuerte problemática de resistencia de malezas hace años que se vienen utilizando los distintos herbicidas en distintos momentos, por eso lo que intentamos es una recomendación integral, secuencial, bien diagramada con un planteo desde el arranque de los cultivos, siempre rotando estos sitios de acción” comentó Pena.

“Inicialmente arrancamos con maíz y soja, dos cultivos que conocemos mucho, mientras que hoy en día estamos yendo a arroz y girasol. En el caso particular de este taller es sobre arroz, en este cultivo tenemos cinco herbicidas muy importantes. Más del 50% de la superficie de arroz en estas regiones se siembran con variedades Clearfield, tenemos fuertes convenios de desarrollo de variedades Clearfield con INTA en Argentina, con INIA en Uruguay y en Brasil con otras entidades, donde tenemos un acuerdo por híbridos muy importante de una empresa, lo que hace que un poco con el sistema que tiene que ver con el uso de semilla legal y fiscalizada de buena calidad y sin problemas de malezas dentro de esa semilla. En conjunto con una buena recomendación de este herbicida y todas las prácticas de manejo que conocemos, lleguemos a no tener problemas de malezas como los que han sufrido todos los productores” indicó el profesional.

Por lo tanto, resaltó que este “es un problema integral en Malezas de recomendaciones de AURA, uno de los grandes graminicidas del mercado, entre otros; y apalancados por las recomendaciones de los productos de otras compañías hace que tengamos una muy buena recomendación para cada una de las malezas en el lote”.

En el cultivo de arroz, "conviven los tres tipos de malezas que en otros cultivos predominan solo una. Es un ambiente muy especial donde podemos tener Ciperáceas, Gramíneas, malezas de hojas ancha y, a su vez, hoy en día estamos manejando (desde hace años atrás) malezas que han adquirido cierta tolerancia o resistencia a los herbicidas que han sido utilizados durante mucho tiempo" destacó el Ing. Agr. Pedro Bazzi, Técnico Basf para NOA y NEA.

En tanto, comentó que “siempre hay que hacer un diagnóstico de cada lote en particular, recorrerlo bien, conocer bien cuál es su historia, ya que muchas veces podemos ahorrarnos mucho tiempo y dinero conociendo un poco la historia del lote. Esto permite ver con qué antecesor venimos de años atrás y tomar la decisión correcta de planificar qué herbicida hacer en pre emergencia y pos emergencia de manera de no tener sorpresas y así aumentar los costos de manejo de malezas”.

Para Bazzi, el ambiente “es muy particular, diría que es una especialidad, ya que son cultivos de alguna manera tradicionales en la región. Son cultivos a los que denomino artesanales, donde está el agua de por medio, hay que hacer una correcta nivelación de suelos, con ella trae aparejada una correcta preparación de la cama de siembra que en definitiva si bien hace al cultivo también estamos apuntando a lo que es lograr una mejor emergencia no solo en el cultivo sino que también de la cama de malezas que hay en el lote. Todo eso ayuda de alguna manera a tratar de manejar estos problemas que tenemos hoy en día”.

La evolución de los herbicidas y su relación con las resistencias y tolerancias de las malezas fue el eje de la disertación del Dr. Julio Scursioni, Profesor de la Cátedra Producción Vegetal en la UBA. “Los nuevos sitios de acción, las nuevas formas de acción se interrumpió allá por la década de 1990, posteriormente a ese momento comenzaron a crecer los cultivos por biotecnología, los cultivos resistentes a ciertos herbicidas. O sea que en términos de sitios de acción estamos hace más de 30 años sin nuevos productos, estos productos presente son buenos pero que actúan sobre sitios de acción anteriormente conocidos.

La resistencia no es lo mismo que la tolerancia, es producto de una selección hecha por el hombre; mientras que la tolerancia es una capacidad de la población para tolerar ese producto. Aquellos nuevos herbicidas, ingredientes activos nuevos, que trabajen sobre sitios de acción donde ya hay resistencia lamentablemente tenemos que considerar que corren la misma suerte que todos aquellos otros sobre los cuales ya hay resistencia”.

En este sentido, Scursioni explicó que en la clasificación de los herbicidas depende de su modo de acción, “en la medida en que nosotros superponemos y reiteramos permanentemente un mismo sitio de acción generamos cada vez más presión de selección favorable, para que aquellos individuos que tienen la capacidad genética de ser resistente progresen en la población. Una manera de advertir es si yo tengo herbicidas con el mismo sitio de acción, no debo aplicarlos en forma secuencial a lo largo del tiempo, debo rotar con otros”.

El profesional define a los sitios de acción como “un herbicida que, por ejemplo, impide que se sinteticen en la planta determinadas sustancias para que la planta normalmente sintetice esa sustancias mediante, es decir interviene y colaboran en determinadas enzimas, si ésta está inhibida entonces el herbicida falla”.

El Arándano también tuvo su lugar

Integrante del Equipo Técnico de APAMA fue premiada a nivel nacional. A raíz de un trabajo relacionado a la pos cosecha de arándanos, que también formó parte de su tesis doctoral, la doctora Ana Micaela Heredia ganó el premio a la investigación en agro con su trabajo: “Alternativas de tratamientos antifúngico para el manejo de enfermedades de postcosecha de arándanos en la Mesopotamia Argentina”. La investigación se realizó en el laboratorio LAMAS, en la sede local de la Facultad de Ciencias de la Alimentación (UNER), junto a la empresa BLUEBERRIES S.A, socia de APAMA.

Para la Doctora Micaela Heredia, este premio “representó un posicionamiento del arándano en este evento internacional donde participa Argentina, Bolivia y Uruguay”. El trabajo consiste “en la evaluación de distintos productos funguicidas para los controles de las pudriciones de las post cosechas en el cultivo de arándano”, con el objetivo principal de “evaluar la eficacia de control de distintas moléculas biológicas y orgánicas y también de síntesis químicas para el control de las pudriciones de post cosecha”.

Sobre la metodología aplicada, la especialista explicó que “se realizaron nueve tratamientos con un testigo para evaluar la eficacia de control y las aplicaciones se hicieron durante la época que se produce la fructificación, la maduración de la fruta del arándano. El trabajo consistió en la aplicación de estos funguicidas, estos nuevos tratamientos en plantas de arándanos en la región y se evaluaron los distintos tratamientos colectando la fruta, evaluando su eficacia en el control en función de la incidencia en las pudriciones de pos cosecha”.

Según Heredia, la conservación de la fruta en su estado en post cosecha es algo que aqueja al productor arandanero, ya que “es una fruta que es muy perecedera y los controles cuando llega la fruta a destino un punto crítico que debe pasar un control de calidad son las pudriciones, esto tiene rechazo la tolerancia cero en los destinos de comercialización. Por ello es un trabajo que requiere ampliar toda la metodología de control, la parte de manejo de las enfermedades para evitar justamente que estas enfermedades sean detectadas o se manifiesten en los canales de comercialización”.

“Hoy el cultivo tiene dos productos registrados para su uso. Sabemos que el 90% de la producción se exporta, por lo cual vemos bueno trabajar con las buenas prácticas agrícolas y los productos registrados para este cultivo, en particular el Switch y el Bellis. Estos permiten su aplicación de acuerdo a los tiempos de carencia y a la eficacia en el control de esta enfermedad en las aplicaciones de pre cosecha, para luego finalizado su período de carencia colectarlo, fecharlo y poderlo exportar” indicó la profesional. En tanto, añadió “necesitamos ampliar esta paleta de herramientas que son prácticas más comunes en cualquier otro cultivo para generar una rotación y no provocar en el mediano y largo plazo una resistencia de las cepas en el uso reiterado y consecutivo de estos principios activos”.

“El cultivo tiene un periodo de recolección que abarca aproximadamente dos meses con el espectro varietal con lo que hoy cuenta la provincia o la región, entonces lo que se hace es en función de los estudios que se realizaron en la región se va acompañando el periodo de la cosecha con la aplicación de uno o dos funguicidas durante septiembre hasta noviembre para controlar este decaimiento fúngico” expresó Heredia.

De la redacción de Campo en Acción

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