Crisis. Los productores locales se encuentran sumidos en una crisis particular Si bien los productores de la provincia aseguran que el tema no se incluye en el conflicto comercial binacional por las trabas al comercio exterior, el marco dio impulso para que los arroceros del sur de Brasil agrupados en "Te mexe arrozeiro" ("Movete, arrocero") se encuentran protestando "por la falta de competitividad del producto en relación con el arroz proveniente de otros países del Mercosur y piden al gobierno de su país que suspenda las importaciones del producto temporariamente".
Así lo informó el diario Folha de San Paulo de lo que se hicieron eco diversos medios locales- en un contexto de un bloque regional de países dominado por muy buenas cosechas que elevaron los stocks de los países generando una sobreoferta que impacta directamente sobre el mercado planchando los precios.
Los productores brasileños se encuentran por estos días movilizados en la ciudad fronteriza de Uruguayana y amenazan con permanecer allí ruidosamente hasta que sus reclamos sean escuchados, y, "ante la pérdida de competitividad del sector" piden directamente no importar más de países de la región, cosa que afectaría directamente a Paraguay y la Argentina, y algo también a Uruguay.
En la provincia de Entre Ríos, aún restan 30 días para culminar la zafra y la producción rondaría entre las 1.500.000 / 1.600.000 toneladas, un 25 o 30 % más que el año anterior cuando la cosecha se ubicó en 1.100.000 toneladas, sumándose al resto de los países que tuvieron buena performance productiva.
Pero los productores locales se encuentran sumidos en una crisis particular con crecimiento de costos y precios deprimidos que pone al sector en "rentabilidad nula" y serios problemas de sustentabilidad para muchos de los más de 350 pequeños establecimientos que se desperdigan por toda la provincia.
De allí que por estos días se hayan iniciado gestiones conjunta con el Gobierno provincial para obtener algunos beneficios que permitan mejorar la competitividad del sector.
"El año pasado se lograron convenios importantes con Venezuela, pero este año se creció un 20 % en la producción con mayor excedente, con el agravante que Brasil tuvo también una superproducción. El problema es de mercado, con un problema de precios ya que Chile también compra intentando fijar un precio en los 560 dólares, cuando el año pasado se estaba vendiendo a 800. Hay que tener en cuenta que Brasil, prácticamente, se está autoabasteciendo, y nosotros vendemos un arroz de calidad mayor, ya que se producen en suelos con gran potencial, incluso para maíz o trigo, y no sucede como en otros lados donde el arroz se cultiva en suelos pobres.
Existe un valor proteico un 30 % superior, y no siempre le damos el valor que merece, con el agravante que a diferencia de Corrientes que está el mercado concentrado en 5 o 6 grandes firmas, en Entre Ríos tenemos desperdigados muchas decenas de productores en distintos puntos del territorio", describió el secretario de Agricultura del Gobierno provincial, Fernando Arbitelli.
Rentabilidad. Brasil viene devaluando el Real y a esto se le suma que la tonelada de arroz argentino cuesta 800 dólares, en tanto que en Brasil se cotiza el doble, motivo por el cual los productores arroceros brasileños sienten la necesidad de intervención del Estado nacional.
Sin embargo, aún no se han realizado negocios con este país desde Entre Ríos, especialmente porque hay sobreoferta y no hay buenos precios. Este año, el mercado interno consumirá algo más de 400.000 toneladas de arroz entrerriano, y hay preocupación por el millón de saldo exportable, sin sumar lo que se denomina carrier over (lo que se arrastra de la campaña anterior).
La pregunta es qué se hará con lo que está disponible para el mercado externo. Jack Roitman, vicepresidente de Fedenar (Federación de Entidades Arroceras Argentinas), responde a la pregunta aunque sin la certeza que no aporta las oscilaciones del mercado.
"Se va a exportar a Venezuela y se está estudiando las historia para no incurrir en la demoras por tramites administrativos por la exportación. Algo se exporta a Europa y hay mercados como Turquía que están interesados en comprar. En total el arroz entrerriano sale con destino a 32 países. El problema es que los precios están deprimidos y los costos dolarizados están prácticamente el doble, lo que nos lleva a afirmar, sin dudas, que estamos con una rentabilidad neutra. Esto siempre que haya un buen rinde y que el clima no nos juegue en compra", asegura el dirigente entrerriano.
Si bien es una amenaza en estado de latencia que puede materializarse en las próximas semanas, todavía no genera tanta preocupación con los problemas preexistentes, y por los cuales mantuvieron reuniones con el gobernador Sergio Urribarri y se buscan soluciones a nivel nacional.
"Ante la falta de competitividad y los bajos precios, estamos pidiendo que se nos exima de la tasa de gasoil, que se utiliza para caminos y rutas que nosotros no utilizamos. Estamos pretendiendo también que se nos devuelva el 5 % de los derechos de exportación (retenciones), y hablamos de pagarlos y que se nos reintegre ya que la exención necesita una ley del Congreso", dice Roitman.
En este contexto es que también están requiriendo, para la coyuntura, que se constituya un fondo fiduciario que permita el subsidio de 40 centavos por kilo de valor de mercado para poder sostener una actividad muy atomizada y que involucra a muchos pequeños y medianos productores, que tienen una gran incidencia en el empleo.
"Una hectárea de arroz utiliza cinco veces más mano de obra que lo que lleva hacer una hectárea de soja, y es importante en el empleo rural y la vida en el campo", concluye el empresario.
El dato
62 kilos es el consumo por habitante promedio anual en Brasil, aunque el año pasado cayó a 50 kilos. En nuestro país el consumo es de apenas 12 kilos anuales.
Fuente: El Diario