Inundaciones

En 18 días cayeron casi 1.000 milímetros en campos de Feliciano y las pérdidas son alarmantes

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La cifra es poco menos del promedio anual de precipitaciones. “La desazón es grande”, aseguró el secretario de la Sociedad Rural local. Como en otros lugares de Entre Ríos los perjuicios a nivel agrícola y ganadero son muy altos.

Las incesantes lluvias devuelven imágenes realmente tristes de Entre Ríos y otras provincias argentinas. Los perjuicios abarcan las grandes ciudades y el campo. El norte entrerriano es uno de los más perjudicados y las constantes renovaciones de alerta meteorológica genera desazón e incertidumbre en quienes han puesto su esfuerzo, trabajo y dinero en el agro. Tal es el caso de los productores de San José de Feliciano, quienes en algunos casos vieron caer casi 1000 milímetros en los últimos 18 días.

Juan Alfredo Morante, secretario de la Sociedad Rural de San José de Feliciano brindó a Campo en Acción un panorama de lo que se vive en el norte entrerriano.

“Hoy estamos peor que ayer. Este martes cayeron 150 milímetros más en Feliciano y hay campos en los que ya suman casi 1000 milímetros. En otros, en los que menos ha llovido la cifra no baja de 770 milímetros. Las pérdidas se ven por todos lados, estamos tratando de que la gente no se desanime, pero es difícil porque hay una desazón muy grande”, dijo.

“A toda la situación que veníamos teniendo esto le suma muchas más complicaciones. Nuestra localidad tiene una media anual de entre 1.200 y 1.400 milímetros. A la cifra que ya mencioné le sumamos los efectos de los 650 milímetros que cayeron en diciembre de 2015. En ese momento se perjudicaron las primeras sojas que se estaban plantando, cosechas y también varias represas, ahora es mucho mayor el daño y por eso es que hablamos directamente de desastre. No sólo son los daños a la agricultura, que es lo que se puede medir más pronto, en el caso de la ganadería en un momento en que estamos en pleno destete de terneros y organización de los rodeos para los servicios de otoño, así que la situación es muy complicada.

En cuanto a los cultivos Morante detalló que la soja reviste mayor gravedad, porque está lista y no se puede cosechar. El maíz ya se cosechó un porcentaje importante, lo que queda es maíz de segunda, que será muy difícil de levantar. En el caso del arroz, aún falta cosechar una cifra alta y estiman que de continuar las precipitaciones será muy difícil de levantar. Los sembradíos de sorgo “aguantan” un poco más.

En la ganadería existe una rotura en la cadena de pago. “Las crías se destetan y están en el momento en que se venden, pero hoy no pueden salir. Están perdiendo kilos y sus madres también. Los pastizales naturales están bajo agua y lo más lógico es que los productores deban comprar alimentos durante el invierno. Las consecuencias se verán en lo inmediato y a largo plazo.

Fuente Campo en Acción

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