El Conflicto

Empresarios piden se retome la negociación

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Cinco importantes entidades empresariales a pedirles conjuntamente a los representantes del campo y al Gobierno que "se sienten a negociar" en forma urgente, sin el paro de por medio, para evitarle un "callejón sin salida" al país

El impacto negativo que la crisis del agro ya generó en la economía convenció a cinco importantes entidades empresariales a pedirles conjuntamente a los representantes del campo y al Gobierno que "se sienten a negociar" en forma urgente, sin el paro de por medio, para evitarle un "callejón sin salida" al país.

La Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino (Adeba), la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la Cámara Argentina de Comercio, la Cámara Argentina de la Construcción y la Unión Industrial Argentina (UIA) consideraron que "el país ya no puede esperar" a que las peleas retóricas entre ambas partes posterguen una solución.

"Es demasiado el daño que se le está ocasionando, en momentos que la coyuntura nacional e internacional ofrece una oportunidad única para acordar en común el diseño de políticas para todos los sectores del agro, la industria, el comercio y los servicios que garanticen el crecimiento sostenido", indicaron en una solicitada.

Con el título de "Nadie puede perder si la que gana es la República", las entidades redactaron un comunicado tras dialogar con la Sociedad Rural Argentina (SRA) y Confederaciones Rurales Argentinas (Carbap), tal como se lo adelantaron en reuniones a la presidenta Cristina Kirchner.

Afectados por este enfrentamiento, los empresarios indicaron que "lo único que no se puede convalidar es esta situación de parálisis e incomunicación que induce a la crispación social y lleva a un callejón sin salida".

Las entidades están lideradas por cinco dirigentes cercanos al Gobierno, pero que a la vez mantienen un buen diálogo con el campo por sus lazos históricos en el seno del disuelto Grupo de los Ocho. Juan Carlos Lascurain (UIA), Adelmo Gabbi (Bolsa), Carlos de la Vega (comercio), Carlos Wagner (construcción) y Jorge Brito (Adeba), dialogaron para sellar este texto.

Allí destacaron la convocatoria de la Presidenta a firmar un acuerdo social que permita "una concertación para el despegue deseado de la Argentina". Ese acuerdo, aclararon, "es impensable e imposible sin la participación activa del sector agropecuario".

Por lo tanto, pidieron que, dejando de lado "falsas percepciones de derrota, se sienten a negociar".

"Nadie puede negar a los productores el derecho a continuar con movilizaciones y medidas de fuerza, una vez agotada esta nueva instancia de diálogo que se abrió con la última convocatoria presidencial", sentenciaron.

En ese sentido, el vicepresidente tercero de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, expresó a LA NACION que "hay que seguir trabajando en el acuerdo social sin desperdiciar este tiempo valioso, y aunque se mantengan diferencias entre las partes".

En la misma sintonía, Gabbi afirmó que "todas las expectativas están puestas en un acuerdo entre el Gobierno y el campo". Implícitamente, dio a entender que, sin este pacto, se mantendrá el nerviosismo que se refleja en la caída de depósitos de los ahorristas y en la presión alcista sobre el dólar.

Las entidades firmantes creen que esta convocatoria debería actuar "como una soga para rescatar a las entidades del campo" de la dureza que exhibieron tras las señales verbales de distensión por parte del Gobierno, según una fuente que participó en la confección del comunicado.

Los empresarios creen que el Gobierno no aflojará mientras observa que "la opinión pública se le vuelve en contra a la dirigencia del campo" si no se sienta a dialogar.

Dos fuentes oficiales convalidaron este diagnóstico ante LA NACION: habrá negociación si se levanta la medida de fuerza en torno de la alícuota máxima para las retenciones y de los subsidios para los pequeños productores, junto con los otros ejes exigidos por el campo desde marzo. "Pero no se discutirán las retenciones en sí mismas, como pretenden algunos", aclararon.

La "zanahoria" para el sector privado es que, una vez que se levante el paro del agro, podría acelerarse el "inicio de una segunda etapa" del Gobierno, que aborde la política de precios desde una perspectiva diferente del "morenismo" alentado por los Kirchner, que ya no surte ningún efecto para contener la creciente inflación.

Esto podría significar en algún momento el alejamiento del cuestionado secretario de Comercio Interior, que ya dañó por completo la credibilidad de las estadísticas oficiales y ha dificultando las posibilidades de refinanciación de la deuda del país y de las empresas.

De lo contrario, se admitió, habrá "paliza" para el oficialismo en las elecciones legislativas de 2009.

LA NACION

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