El ministro de Economía, Roberto Lavagna, condicionó nuevamente la reapertura del diálogo por el ALCA a los resultados de la reunión ministerial que se realizará en Hong Kong, aunque advirtió que las "últimas noticias no son alentadoras"."Lo que sucedió en la Cumbre no es una negativa al ALCA, sino que establecimos una fórmula para analizar la situación después de Hong Kong", señaló."Allí sabremos si Estados Unidos está dispuesto a poner algo (en materia de reducción de subsidios) y si allí hay algo es posible volverse a sentar en la ronda continental", indicó, aunque consideró que "las últimas noticias no son alentadoras".En tanto, el funcionario manifestó que "no es imprescindible" lograr un acuerdo con el FMI durante 2006, pero admitió que en caso de obtener un pacto "razonable" sería beneficioso para el país."No es imprescindible, pero con un acuerdo razonable sería más fácil", sostuvo el jefe del Palacio de Hacienda al cierre de su disertación en un seminario sobre políticas públicas en Capital Federal, en la que destacó que "se pondrá todo el esfuerzo en lograrlo". No obstante, enfatizó que no se negociarán los aspectos centrales de la actual política económica.El funcionario advirtió esta noche que se debe evitar en el país "el progresismo de salón o de tribuna, que al estilo del ludismo inglés cree que puede construirse un futuro moderno rompiendo al sistema", como así también el "conservadurismo rancio y mohoso que copia recetas mal y a destiempo".Lavagna, señaló su convicción de que la Argentina "está en un punto de partida para escribir una historia distinta y consolidar" el progreso, aunque advirtió sobre el peligro de caer en extremismos ideológicos.El ministro afirmó que "esto depende de los argentinos que todos los días se rompen el lomo trabajando", aunque advirtió sobre los peligros de caer en un "conservadurismo rancio y mohoso o en un progresismo de salón o de tribuna"."Estamos en condiciones de lograr sin interrupciones el proceso de crecimiento", pero los riesgos a enfrentar "son el de un conservadurismo rancio o mohoso que copia recetas o el progresismo de salón o tribuna que quiere destruir el sistema porque no sabe cómo jugar", sostuvo el ministro.Lavagna instó a la sociedad a "continuar el proceso de reafirmación de la autoestima del país" y dijo que debe ser capaz de "rechazar los extremismos tanto de derecha como de izquierda".El jefe del Palacio de Hacienda también planteó como desafío "restaurar los efectos sociales que dejaron las políticas del pasado y volver a recomponer el esquema de movilidad social ascendente".Además, aseguró que una inflación de entre el 10 y 11 por ciento anual "está dentro de las metas" previstas a comienzos de año, y sostuvo que responde, entre otros factores, a un reajuste de los precios tras la devaluación. "El desafió es que (la inflación) no exceda de ahi", dijo esta noche Lavagna, en un seminario sobre Politicas de Estado para el desarrollo de la Argentina.El ministro destacó que "llevamos cuarenta y tres meses, algo más de tres años y medio, de un proceso diferente"."Siempre, entre 18 y 24 meses postdevaluación se produce un ajuste de precios relativos, que en el caso de la Argentina se había demorado. Sabíamos que iba a llegar y ahora está llegando", señaló el ministro.