La tendencia climática sigue poniendo a Entre Ríos, dentro del sector con mejor provisión de agua. De esta manera el último tramo del trigo se resolvería sin inconvenientes y las siembras se harían dentro de un contexto favorable.
Las lluvias escasas de la última semana han facilitado la eliminación de los excesos superficiales. De todas maneras es muy probable que la solución del balance hídrico para pradera esté subestimando la disponibilidad de humedad que tiene el trigo. El mismo ha evolucionado sin limitaciones hídricas y en muchos casos un contexto demasiado húmedo se ha traducido en problemas sanitarios. Justamente este problema es prácticamente el único que debe monitorearse para cerrar esta campaña triguera con buena producción en la provincia.
El mal tiempo que se espera para el final del viernes y comienzo del sábado podría estar aportando las precipitaciones necesarias para definir el ciclo de este cultivo en la mayor parte de la provincia. De todas maneras es importante que las precipitaciones no pierdan continuidad debido a que el aumento de la radiación comienza a promover una pérdida más rápida de las reservas. Mantener las reservas superficiales en niveles adecuados es de suma importancia para el normal avance de la siembra de soja. Más allá de los encharcamientos temporarios, es importante que la campaña sojera se inicie con márgenes hídricos adecuados.
El fenómeno de El Niño aún no se presenta como decisivo a la hora de justificar la oferta de agua que ha recibido la provincia. La misma, posiblemente alcance valores cercanos a los normales durante octubre y solo en sectores reducidos se superarán las marcas normales. Este paso pluvial es adecuado para las principales zonas agrícolas de la provincia, sin embargo un aumento en la frecuencia de eventos comienza a ser necesario a lo largo del próximo mes. Aquí el fenómeno del El Niño podría mostrar su influencia generando un contexto de mayor disponibilidad de humedad, para aspirar al menos a las lluvias normales.
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