Mercado de granos

El trigo argentino, sin horizonte

Actualidad
El trigo estadounidense sobre el FOB Golfo de México llega a los US$ 215 por tonelada, mientras que los precios del trigo FOB puertos argentinos se mantienen en US$ 159 para embarque julio y bajan hasta US$ 142 para embarque en la nueva cosecha.

El convenio exportación/molinos/Gobierno ha quitado toda presión de demanda por parte de los principales actores del mercado. Es que ahora el balance de oferta y demanda no tiene la rigidez que habría tenido si no se hubieran limitado las exportaciones. El hecho se agrava mucho más si se considera que no existía ninguna posibilidad de que faltara trigo para el mercado interno, por la sencilla razón de que los números de producción que maneja la Secretaría de Agricultura no se condicen con los números reales de producción, que muchos analistas estiman.

Es esta diferencia la que va a provocar para fines de la actual campaña un nivel de existencias finales que muchos consideran en 4 millones de toneladas y otros, más optimistas, en 3 millones, en ambos casos un factor bajista de fuerte peso para el mercado.

Bien guardado

El trigo está y seguirá estando en manos de productores que históricamente aguardaban el segundo semestre para vender en el mercado disponible a precios superiores a los del primer semestre. Esta práctica de retener para vender en un futuro cercano o lejano es de uso y costumbre en todos los países del mundo y la Argentina no era la excepción, hasta que llegó la intervención. El productor retiene con la esperanza de un mercado alcista hacia futuro y, en muchos casos, con esa suba se juega la rentabilidad de su negocio, mientras que la exportación compra si tiene la misma visión o se retira del mercado si tiene una expectativa a la baja.

¿Qué fue lo que realmente sucedió luego de la intervención del Gobierno? Se ha ido en contra de las fuerzas del mercado, se han quebrado las expectativas alcistas que muchos analistas veníamos anticipando. La exportación se ha prácticamente retirado del mercado y los molinos asisten a un festival de oferta y liquidación de trigo disponible que nunca imaginaban.

Quebradas las expectativas, el productor se ha quedado sin esperanzas. Y prueba de ello es el nivel alcanzado durante la actual semana en el mercado de trigo disponible, la posición julio en el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) llegó a tocar el mínimo de US$ 97,50, mientras que dos meses atrás el productor tenia la expectativa de vender su cereal en un nivel cercano a los US$ 120/130 por tonelada.

El sector productor ha dejado de ganar US$ 30 por tonelada sobre un total de 5 millones de toneladas que aún quedan sin vender, ni más ni menos que US$ 150 millones. Se ha producido una transferencia del sector productor al resto de la cadena que en la práctica implica que los productores han tenido que subsidiar a la industria molinera por el aumento creciente de los costos internos que día tras día se producen en la Argentina.

Qué puede hacer el productor en una situación como la actual, equivalente a un "jaque mate". En realidad no hay mucho que pueda hacer. Mirando los precios del trigo enero 2007, de US$ 107, comparado con los precios del trigo disponible, de US$ 99, no suena ilógico optar por retener aún más el trigo físico, buscando la esperanza de poder sacar un mejor valor a futuro, ya se trate de la cosecha actual como de la nueva cosecha.

La Nación

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