El diputado justicialista Felipe Solá advirtió que si el oficialismo finalmente se impone en el Senado y se aprueba la ley de retenciones agropecuarias, estaría votando una norma que "tiene fecha de vencimiento en octubre próximo", cuando cesen las compensaciones a pequeños y medianos productores, y que por lo tanto dejará abierta la incertidumbre en el sector sobre su futuro.
"La fecha de vencimiento de la devolución de retenciones para pequeños y medianos productores, está fijada en el 31 de octubre próximo, y es muy raro, porque no hay fecha de vencimiento para las retenciones pero sí para eso", advirtió el legislador.
Solá, que además de ser ex gobernador bonaerense durante seis años fue secretario de Agricultura y Ganadería de la Nación, destacó que en esta época los productores agropecuarios "están tomando decisiones sobre si siembran maíz, soja o girasol, pero los que siembren soja o girasol no saben si van a tener devoluciones en marzo o abril, cuando cosechen: es una incertidumbre muy grande".
Dijo a radio Continental que si bien en Diputados se introdujo el tema de las compensaciones con vencimiento en el 31 de octubre para convencer a más oficialistas a que voten las retenciones, "el argumento que se utilizó es de corto plazo y ese es uno de los puntos discutibles, aún en el caso de los que quieran apoyar al Gobierno".
"Defender el proyecto desde las devoluciones a los productores tiene menos sentido, pero la devolución es ahora y no le damos el horizonte que necesita el hombre de campo que siembra y que tiene que saber cuánto va a cobrar cuando coseche en marzo, mes en que ya no van a estar vigentes las compensaciones", destacó.
Por otra parte, Solá, quien fue acusado de "traidor" por su colega ultrakirchnerista Carlos Kunkel por haber propuesto en la cámara baja un proyecto alternativo al del Gobierno, advirtió que en Diputados "el clima que se instaló (durante el debate) era como que se trataba un tema de vida o muerte, como si uno estuviera votando porque el Gobierno siga o no".
Consideró a esa actitud de hiperkirchneristas como "una barbaridad, una mentira" porque "ese clima no estaba en la calle: la gente lo que quiere es que se solucione el problema, puede estar a favor o en contra del Gobierno" pero advirtió que "yo no compré ese clima que se creó alrededor de esta votación".