En la primera sesión de prórroga del 138º período legislativo y última del año 2017, el Senado entrerriano dio media sanción a un proyecto de ley que propone un sistema de uso adecuado, racional, responsable y correcto de productos fitosanitarios en los procesos productivos. La pulverización de plaguicidas deberá hacerse resguardando posibles daños a asentamientos humanos y a las fuentes de aguas naturales.
Se trata de una iniciativa que tiene como objetivos “la protección de la salud humana, de los recursos naturales, del ambiente y de la producción agropecuaria”, contribuyendo así a lograr calidad de los alimentos y materias primas de origen vegetal, al desarrollo sostenible y a minimizar el impacto ambiental que pudieran generar estos productos que forman parte del paquete tecnológico que se aplica en los cultivos que cubren nuestro territorio.
Para la iniciativa es una premisa central la salud, la que se considera como “el principio prevalente” en caso de conculcarse el equilibrio buscado.