Producto de las intensas lluvias caídas en los últimos seis meses del año, la siembra de trigo del ciclo 2017/2018 tendrá una merma en la zona núcleo del 11 por ciento. La gran cantidad de agua todavía acumulada en los suelos impide el normal avance de la campaña lo que adelanta hectáreas que pasarán a la soja o maíz.
Los datos fueron consignados por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que adelantó que las 900.000 hectáreas proyectadas para el presente periodo están por debajo del millón de hectáreas sembradas en 2016.
"Se está sembrando con muchas dificultades. Y si bien en algunas zonas están a poco de terminar, en otras los inconvenientes son enormes por las malas condiciones de piso", argumento la Bolsa.
Desde la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez), su presidente Gabriel De Raedemaeker adelantó que "las imágenes satelitales muestran que hay 300.000 hectáreas que ya no serán sembradas, pero hay otras zonas con maíz de segunda que no pueden ser cosechadas por la cantidad de agua que también quedarán sin plantar".
El productor reconoció que la situación actual no es la misma del año pasado debido a la alta inflación que no pudo ser compensada por los bajos precios.
La caída en la intensión de siembra responde entonces no sólo a los altos costos al cual se suma el agua. "Sucede que hemos tenido distintos eventos de precipitaciones en los últimos seis meses lo que produjo un efecto acumulativo con las lluvias que ya venían de 2016", afirmó Cristian Russo, de la Guía Estratégica para el Agro de la BCR.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires coincidió con su par al sostener que en el sur de Córdoba se reduciría la intención de siembra con el cereal, debido a los "excesos hídricos que imposibilitan cumplir con las expectativas relevadas al inicio del ciclo". Los mismos se agravan sobre localidades como Laboulaye y Serrano.
"Del trigo hay que olvidarse, no se va a sembrar nada, lo que si preocupa es la campaña de la gruesa. Estamos ya en invierno en donde la evaporación del agua es mínima y si se dan los pronósticos de lluvia en primavera, queda en riesgo parte de la superficie para soja y maíz", sentenció el presidente de la Sociedad Rural de Laboulaye, Dino Garimanno.
Fuente: Bae Negocios Merino Soto