En el proyecto de ley para el Presupuesto de la Administración Nacional 2011 enviado a la Cámara de Diputados la semana pasada, el gobierno planificó gastos totales (incluida la deuda pública) por 372.911,9 millones de pesos.
Desagregado por carteras, el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (MAGyP), que conduce Julián Domínguez, tiene asignados 7.503,8 millones de pesos, monto que representa un incremento del 14,7% respecto de los recursos recibidos en 2010.
El gasto en la burocracia estatal para atender las demandas del campo representa cerca del 11% de lo que el mismo sector asegura que invertirá en la próxima campaña agrícola, unos 70.156 millones de pesos.
De la quincena de ministerios que integran las carteras nacionales, el MAGyP se ubica en el séptimo lugar medido en términos de los recursos asignados por el gobierno para su desempeño. El primero por lejos es Trabajo con recursos que superan los 146.734 millones de pesos.
Le sigue la cartera de Planificación que conduce Julio De Vido, con un presupuesto de 54.049 millones, poco más de lo que espera recaudar el gobierno por retenciones el año entrante. En tanto que el ministerio de Educación, se ubica en el tercer lugar de las asignaciones.
Lo llamativo es el monto que se destina al ministerio de Industria, que conduce la Lic. Débora Giorgi, si se piensa en el discurso desplegado por la presidenta de la nación cada vez que tiene oportunidad a favor de un procesos de sustitución de importaciones y reindustrialización del aparato productivo.
Para objetivo nada mejor que los números, y si bien el gobierno predica a favor del agregado de valor, los fondos destinados a la cartera industrial apenas alcanzan los 938 millones de pesos. Aunque esos recursos representan un 20% más que los destinados en 2010, parece una cifra exigua a juzgar por lo que se predica desde la Rosada.
Fuente: El Enfiteuta