El cierre de importantes mercados para la carne argentina ha generado que los frigoríficos exportadores deban redireccionar su stock hacia el mercado interno. Sin embargo, y contra lo estimado inicialmente, la aparición de un foco de aftosa en Corrientes no tuvo hasta ahora un efecto a la baja en el precio de la carne al consumidor.
"Nosotros teníamos un importante cargamento rumbo a Chile que en su mayoría ya lo hemos colocado en el mercado interno, por suerte Rusia nos sigue comprando carnes y estamos expectantes a las determinaciones de la Unión Europea", contó a La Capital Jorge Torelli, gerente general del frigorífico Mattievich.
Desde el sector industrial se asegura que en el país la absorción de los cortes de exportación corre por cuenta de los grandes supermercados. Estos a diferencia de las carnicerías compran de los frigoríficos cortes específicos. Por eso estiman que, con la mayor oferta, habrían obtenido una reducción de costos de entre un 10 y 15%.
Luciano Miguens, titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), estimó ayer que la caída de los precios de la hacienda registrada en Liniers comenzará a ser trasladada al público en los próximos días.
Tras la confirmación de la aparición de un foco de fiebre aftosa en Corrientes, los valores en el principal mercado de hacienda del país retrocedieron alrededor de un 5% a nivel mayorista. Hecho que para Miguens ya debió haber promovido menores precios. "Lo que realmente me sorprende es que llevamos varios días de baja en el mercado de concentración de hacienda y no lo hemos visto reflejado en las góndolas y en las carnicerías, eso es un tema que hay que investigar", sostuvo Miguens.
En tanto, en las carnicerías, donde se concentra más del 60% del consumo nacional, no esperan bajas para los próximos días. "Hasta ahora no hemos notado ninguna tendencia a la baja, todo sigue normal, y en las próximas semanas no creemos que haya grandes cambios porque el stock ganadero sigue siendo muy reducido", afirmó José García, secretario de la Sociedad de Carniceros de Rosario.
Para los carniceros, la posibilidad de ofertar mejores precios está restringida ya que se abastecen con medias reses que no han variado sus precios. Sumado a esto, dicen, que el rosarino promedio busca carne de "novillitos", producto que no registra tendencia bajista en su cotización.
"La carne está firme en los precios, sólo se observa una disminución en la cotización del novillo pesado que se consume poco en esta zona, en los remates se buscan los animales más jóvenes y livianos que se están pagando caros, porque hay muy pocos", analizó, Aldo Bournissaint, presidente de la Sociedad de Carniceros.
En promedio, la entrega a compradores nacionales les significa a los frigoríficos una reducción de sus ingresos de hasta un 25%. Principalmente, para los exportadores la pérdida del mercado chileno resultó un golpe importante para la actividad. Es que hacia este destino los embarques de carne pagaban hasta 2.900 dólares por tonelada. Según expresaron industriales del sector, retenciones mediante, la industria se quedaba con unos 6 pesos por kilo, en tanto ahora los compradores nacionales sólo les pagan 4,5 pesos.
Acompañando la pérdida de su rentabilidad, los frigoríficos también observan una merma importante en su actividad de faena. Es que la incertidumbre ante la demanda externa ha vuelto muy selectiva la compra y procesamiento de animales en las diversas plantas. "Lo que primero se resiente es la actividad de faena, que habrá mermado un 25%, y esto afecta porque aún con menores precios y menos mercados seguimos atados a las retenciones, por ello le hemos pedido al gobierno que en forma urgente revea estas imposiciones" explicó Torelli.
Hasta el momento los frigoríficos confían en que la Unión Europea restringirá sus compras sólo desde la provincia de Corrientes. Así, confían que el precio de los cortes no se modificará.
Consignatarios de hacienda de Rosario destacaron que "se observa una tendencia a la baja en el precio de la hacienda, aunque lo llamativo es el bajo nivel de ingresos de animales"
"Estimamos que cuando se normalice la oferta se podrá proyectar mejor el comportamiento de los precios", apuntó Héctor Vietti. Desde los remates entienden como lógica la retención de animales por los productores ante el desconcierto generado por la aparición de la aftosa en el país.
En conjunto, frigoríficos, consignatarios y carniceros coincidieron en que la única medida seria que respalde una baja en la cotización de la carne es la ampliación del stock ganadero disponible. Recurso que ven "estancado", desde hace varios años.