El oficialismo, con el apoyo de sus aliados y de un sector de la oposición, se apresta a truncar en la Cámara de Diputados las expectativas de la Comisión de Enlace agropecuaria y de los principales bloques opositores de imponer antes de fin de mes una baja sustancial en las retenciones a los granos.
La orden de la Casa Rosada es no alterar el actual esquema de alícuotas de derechos de exportación, postura que suma el respaldo de casi una veintena de aliados y de los bloques Solidaridad e Igualdad (SI), Proyecto Sur, Diálogo por Buenos Aires, de Miguel Bonasso, y Encuentro Popular y Social, que encabezan Ariel Basteiro y Vilma Ibarra. Con todos estos aportes, el oficialismo espera superar el miércoles, en el recinto de la Cámara baja, los 129 votos que necesita para imponerse sobre la oposición.
Pero el kirchnerismo no debería cantar victoria todavía. Es que el debate no se ciñe sólo al tema retenciones, sino fundamentalmente a la decisión de prorrogar, otra vez, una serie de facultades otorgadas al Poder Ejecutivo para legislar por delegación del Congreso. Dicha delegación tiene fecha de vencimiento: el 24 de este mes. En este punto hay unanimidad en toda la oposición, incluso en los bloques renuentes a bajar retenciones, para rechazar la prórroga por un año de esa legislación que quiere el Gobierno.
Los principales bloques opositores -UCR, Coalición Cívica, cobismo, Pro, socialismo y PJ disidente-reclaman que el Congreso recupere esas facultades. "Eso es lo que la gente votó en las últimas elecciones", alegan. Entre esas facultades figura, nada menos, la de fijar retenciones. La oposición pretende aprovechar esta instancia para bajar las alícuotas.
En cambio, los 14 diputados enrolados en SI, Proyecto Sur y Encuentro Popular consideran que la delegación debe ser más acotada de lo que plantea el Gobierno (que no se extienda más allá de diciembre o marzo, para que una comisión defina cuáles pueden ser prorrogadas) y entienden que el Poder Ejecutivo debe mantener su facultad de fijar retenciones. "Podría crearse una comisión parlamentaria que en un plazo corto defina los parámetros de las retenciones. Pero la fijación de las alícuotas debe ser del Ejecutivo", dice Claudio Lozano (Proyecto Sur).
Optimismo moderado
La mayor cercanía de estos bloques a la posición oficial ayuda a un posible entendimiento, deslizan en la cúpula kirchnerista, encabezada por Agustín Rossi (Santa Fe). "Estamos cerca, pero no queremos sufrir el amague del año pasado con la resolución 125 (retenciones móviles): cedimos posiciones y al final SI y Lozano votaron en contra", advierten.
En la oposición vernácula no ocultan su fastidio con sus colegas opositores más conciliadores. Y sostienen que aun cuando el oficialismo se imponga en su intransigencia de no bajar las retenciones, tarde o temprano deberá ceder a la realidad.
"Cuando cambie la relación de fuerzas en el Congreso, con la nueva integración, este tema se volverá a discutir", sostiene Federico Pinedo (Pro-Capital). "Otro dato: como los productores saben que el Congreso tarde o temprano bajará las retenciones, esperarán antes de vender su producción", agregó.
Puertas adentro, y en estricta reserva, los más empinados legisladores oficialistas admiten que esta situación tiene patas cortas. Y creen que el Gobierno debería ceder en algunos rubros, como trigo y girasol, de impacto fiscal poco importante. "Podríamos dar ese debate durante la discusión del proyecto de ley de presupuesto 2010", conceden.
Por lo pronto, el bloque que conduce Rossi no presentaría mayores fisuras. Eso sí, en este escenario cada voto cotiza en alza. Tanto Rossi como el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, soportan una catarata de los más diversos "reclamos" que van desde recursos para sus provincias hasta cargos legislativos. Son las condiciones para contribuir a la causa.