La Federación Nacional de Entidades Acopiadores reunió a fines de la semana pasada a más de 400 empresarios de todo el país en la cuarta Convención Nacional de Acopiadores realizada en Paraná.
El objetivo fue analizar en detalle la actualidad y futuro de esta actividad de grandes volúmenes y escasos márgenes.
Cuestiones impositivas, laborales, técnicas y medioambientales fueron ampliamente debatidas, en un encuentro que concluyó con las disertaciones de Alieto Guadagni y Javier González Fraga.
Como ocurrió a principios de siglo con las pulperías, las empresas actuales continúan cumpliendo un rol estratégico en las comunidades agropecuarias del interior del país y se ven obligadas a ofrecer un amplio abanico de servicios para mantener la cercanía con los productores.
Al cierre, el viernes 18, Raúl Dente, asesor general de la Federación; Armando Casalins, asesor técnico; Néstor Teti, asesor impositivo, y Mariano Perosio, asesor legal de la Sociedad de Acopiadores de Granos de la provincia de Córdoba, presentaron públicamente los temas debatidos y sus consideraciones al respecto.
Algunas de las conclusiones
Sobre el tema transporte, una de las conclusiones más importantes fue que no se puede tener una sola tarifa. Se analizaron los argumentos con los que los transportistas exigen una tarifa mínima obligatoria y se decidió encarar un estudio que permita arribar a un diagnóstico de la situación. “Se toman decisiones y nadie sabe siquiera cuántos camiones hay”, dijo Dente.
En Paraná los acopiadores también debatieron sobre regalías en semillas. La empresa Monsanto acercó su iniciativa sobre este tema y los acopiadores pidieron se garantice la libertad en la negociación de los granos. La tendencia al asociativismo fue otro de los temas de agenda. Muchas veces el desarrollo de las empresas acopiadoras se encuentra con trabas que tienen que ver con la multiplicidad de tareas que desarrollan, para las que hace falta escala y especialización.
A su turno, Armando Casalins, a cargo del tema plantas de acopio, puso de manifiesto la necesidad de analizar los costos en forma separada, de modo de detectar dónde están las falencias. Dijo que queda claro la necesidad de ganar escala para lograr rentabilidad. “Si a la administración uno le agrega la provisión de insumos, todo se vuelve más positivo”, expresó y recordó la importancia de llevar actualizado el libro de saldos y stocks.
También recomendó incentivar la tarifa de almacenaje, una de las más complicadas para llevar adelante por los acopiadores. Y, sobre las certificaciones medioambientales, comentó que el sector trabaja con el INTI en un plan piloto con tres empresas que en poco tiempo estarán certificando Buenas Prácticas. “Se busca que los acopiadores sepan que certificar es posible y una de las más efectivas formas de atender las nuevas exigencias nacionales e internacionales en materia de cuidado medioambiental”, dijo Casalins.
Fuente: Punto Biz