Ante los pronósticos de crecientes pronunciadas para Entre Ríos, Campo En Acción visitó la Estación Experimental Agropecuaria INTA Paraná para conversar con Matías Martínez y Ernesto Massa; autores de un trabajo recientemente publicado llamado "Ganadería en Isla, Costos y Decisiones frente a la creciente del Paraná".
Massa ponderó que producir carne en islas “es una actividad muy tradicional que está arraigada mucho en la cultura litoral leña, entonces hay cierta costumbre. Ocurre que el territorio del Delta ha ido cambiando: hablamos de que la frontera agrícola que se ha expandido, y eso ha implicado que la isla se ha cargado en los últimos 30 a 35 años. Se ha cargado hacienda de manera muy variable, a veces hay mucha hacienda, hay veces que no, dependiendo básicamente del pulso hidrosedimentológico del río Paraná cuando lo permite”.
Al dar cuenta del ambiente, dijo que “los humedales en general son muy productivos y en particular el Delta del Paraná o el río Paraná; tiene una flora nativa exuberante, sobre todo en primavera y verano; con una diversidad de especies muy importante. A su vez, nosotros también hacemos análisis de calidad forrajera: son pastizales de buena calidad forrajera que tienen sus particularidades para el manejo”.
Ponderó que el recurso “por ahí se pasan rápidamente, entonces el aprovechamiento es en el corto plazo, por ejemplo en invierno, donde pierden esa calidad forrajera porque se secan. Pero en general son muy explosivos y cuando los años vienen bien, se logran ganancias individuales de peso dependiendo la categoría si es novillo o vaca, pero hemos medido 300 a 350 gramos; y los productores han tenido también experiencias de más ganancia de peso aún en algunos momentos”.
Martínez especificó que la razón de su investigación “fue mostrar un poco los números, porque el productor no solo es productor sino que también invierte un capital. Con Ernesto nos pusimos a evaluar cuáles son los costos de sacar el animal de la isla y llevarlo a tierra firme, para a partir de ello empezar a evaluar cuánto tiempo tenerlo antes de tener que regresarlo a la isla”.
Definió que “algunos costos que sacamos dieron que estimativamente, tenés entre 3000 y 4000 pesos por día de alimentación fuera de la isla en tierra firme, cuando en la isla tenés entre 16 y 20 mil pesos por mes. Entonces, tenés un diferencial casi de 60 000 pesos mensuales por animal, si lo llevamos a 100 animales, estamos hablando de casi 6 millones de pesos; por lo que al productor le surge la duda sobre qué hacer ante dicha relación costo oportunidad: ¿Saco el animal de la isla o aguanto lo más posible, porque si lo llevo a tierra firme me empiezan a subir los costos y ya mi margen se empieza a deteriorar”.
Dijo que “si el agua no baja y te agarra el invierno, casi que te conviene vender hoy parte de tu rodeo, pasarlo a algún instrumento económico un poco más seguro, como un dólar o un plazo fijo; y esperar para después volver a entrar. Bueno, esos números fueron lo que estimamos y el productor, como siempre aconsejamos, también tiene que tener un poco la mente empresarial”.
Sinceró las cosas al poner en valor que “más allá de la pasión que tenga cada uno por criar animales, ante esta contingencia uno tiene que pensar más en la rentabilidad; porque si tenés la hacienda tres o cuatro meses fuera de la isla, ya te empieza a comer el capital”.
Contó que “analizamos cuatro lugares, con diversas variables a evaluar: no solo la altura sino también la distancia a lo que es tierra firme. Esto repercute en los costos que se van incrementando, porque no es lo mismo una medida que se pueda dar en un terreno un poco más bajo o más alto; en relación al momento de sacar el animal de la isla”.
Y describió que “en el caso de, por ejemplo, Villa Urquiza, en el norte de Entre Ríos o Corrientes ya empezaron a mover la hacienda hace bastante. Ayer hablaba con una barquera que está en la zona de San Pedro: todavía ahí no comenzaron los traslados, y están empezando a juntar algunos pedidos de embarco. En la zona de Victoria se está moviendo, en Diamante también; en Villa Urquiza esta semana va a llegar el pico posiblemente de toda esa agua que está en Iguazú. Iguazú se está manteniendo alto, hace tres o cuatro días que está arriba de 30 metros”.
Aportaron que este es un fenómeno que ha estado bastante anunciado y de forma bastante precisa, entonces en general los productores han tenido un poco más de cautela que en otros momentos, justamente para tratar de reservar el capital.