Son semanas claves para comenzar a analizar cómo será el movimiento comercial de la miel en el inicio de la campaña 2015/2016, pero la realidad indica que todavía queda, al menos, un 30% de la zafra anterior, que no se puede colocar en el exterior y que en consecuencia obliga a muchos apicultores a fraccionarla y venderla al menudeo, evitando de esta manera que se junte con la cosecha “nueva”.
La preocupación domina claramente la escena y los trabajadores rematan su producción prácticamente a empresas exportadoras que pagan, en el mejor de los casos, entre 20 y 21 pesos e incluso se está hablando de plazos de pago que rondan entre los 15 y 20 días, aunque en algunas zonas se mencionan valores cercanos a los 23 pesos, como es el caso de COSAR (Cooperativa Santafesina), pero son casos realmente muy esporádicos y que pueden contarse con los dedos de una mano.
Y para graficar esta poca intención de compra desde la localidad entrerriana de Paraná, Gustavo Pujol fue concreto: “solamente buscan mieles extra claras que acá no hay. En consecuencia hay muy poco interés y eso genera desazón”.
Esta realidad es coincidente en distintos puntos del país. En Buenos Aires se habla de valores que oscilan entre los 19 y 21 pesos, con un 40% todavía de miel por colocar.
En tanto, que en La Pampa se habla de no más de 20 pesos y desde Victorica Eduardo Giménez mencionó que no existe intención de compra y que lo que ofrecieron últimamente apenas alcanzó los 18 pesos.
Palabra de exportadores
Con respecto a este tema, desde CIPSA Julio Fontan manifestó que el precio ronda entre los 17, 18 y 19 pesos, y con respecto a la intención de compra fue contundente. “Estamos comprando regularmente a aquellos apicultores que tenemos obligación ética de hacerlo, es decir los que siempre estuvieron con nosotros, nuestros clientes de siempre, pero el problema es que de afuera no están tomando miel”, y argumentó “Estados Unidos se inclina por la producción de Ucrania, la cual se vende a precios muy bajos con los cuales es imposible competir, y además se habla que la cosecha en Estados Unidos será al menos normal, lo cual complica todavía más el panorama”, para finalizar se refirió al posible cambio de mandato presidencial. “Esperemos que se quiten las retenciones, porque esto mejoraría tremendamente la realidad del apicultor”, y remató “tenemos trabas internacionales y además nos ponemos trabas internas lo cual es una verdadera locura. Necesitamos que sea todo más fluido”.
Por su parte, Pablo Regidor señaló que se paga entre 21 y 22 pesos con cincuenta por mieles claras y que no existe oferta de mieles oscuras, además destacó que está iniciando la zafra. “Aparentemente empezó a sacarse miel en el monte, lo cual me sorprende por el frío y las condiciones climáticas de las últimas semanas”.
Con respecto al futuro señaló que espera que las condiciones sean más favorables.
Finalmente se refirió a la cosecha en Estados Unidos, que aparentemente sería buena aunque explicó. “Igual ellos necesitan siempre buena producción porque son grandes consumidores, pero por supuesto que una mala cosecha genera que los precios en el hemisferio sur se muevan, pero tienen un país tan grande que es difícil que eso pase, además que China no para de producir”, y redondeó “la buena situación de la actividad no depende de Estados Unidos, ni de China, depende de las políticas económicas con las cuales nos manejamos internamente. Cuando pagaban tres dólares, en todos lados estaban fascinados y para nosotros era insuficiente”.
Para cerrar el recorrido desde PROMIEL Fabio Brezzan señaló que actualmente están retirados del mercado porque no tienen donde colocar la producción en el exterior y que el último precio oscilaba los 18 pesos.
Fuente: Portal Apícola