Estimación

El maíz, con incentivos en el largo plazo

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El Departamento de Agricultura de EEUU revisó su estimación de rindes y producción de maíz de la campaña 2006/07 y los llevó a los máximos valores que descontaba el mercado: rindes de 95,6 quintales y una cosecha de 279 millones de toneladas.

La calidad de los cultivos se mantuvo estable y no hubo nuevos problemas meteorológicos, lo que explica por qué la prima climática sigue esfumándose. Entre el informe del viernes 11 de agosto y el miércoles 16, el maíz perdió un siete por ciento (6,8 dólares en la posición más cercana), mientras que la soja limitó su baja al dos por ciento (3,3 dólares). Con estos cambios, el maíz se abarató en relación a la oleaginosa y quedó en el nivel promedio de los últimos ocho años.

La posición diciembre del cereal quedó en 93,7 dólares la tonelada, casi 10 por ciento menos que los valores de un mes atrás. Los precios perdieron gran parte de la prima que había sobre los registrados en años anteriores y existe el peligro de bajas adicionales hasta fin de año. Es que este fenómeno ya sucedió en seis de los últimos ocho años a partir de la segunda mitad de agosto.

Subas en el horizonte

A pesar de esto, hay elementos que justifican pensar que los precios tenderán a mejorar durante 2007. Aún con los datos que se actualizaron el viernes, el balance estadounidense de la campaña 2006/07 seguirá siendo mucho más ajustado que el ciclo que termina. En concreto, la relación stock/consumo quedaría en 10 por ciento, por debajo del 18 por ciento de la campaña que está por terminar y el 20 por ciento del ciclo 2004/05.

Además, a mediano plazo el maíz tendrá que ganarle área a la soja para poder abastecer la demanda que se espera. Este mes el Usda ratificó su apuesta a que en la campaña 2006/07 el volumen dedicado a producir etanol en ese país sea, pro primera vez, exactamente el mismo que se exporte (55 millones de toneladas). Según esa fuente, la demanda industrial de maíz crecería en 14 millones de toneladas este año. Por lo tanto, suponer que en la campaña 2007/08 la utilización de maíz para etanol aumentará algo más de siete millones de toneladas (llegaría a 62 millones de toneladas) resulta un planteo razonable.

Largo plazo

Los escenarios hipotéticos que se pueden presentar en el largo plazo y el impacto de esos contextos en la Argentina son:

Aumento de área. Si la demanda forrajera y las exportaciones se mantienen moderadamente constantes, deberían sembrarse unas tres millones de hectáreas más para lograr un nivel adecuado de oferta y repetir el nivel de stock final esperado para el ciclo 2006/07.

Si esa superficie fuese ganada a la soja –con rindes de tendencia y demanda constante– la relación stock/consumo del poroto pasaría de 15 por ciento en la campaña 2006/07, a un virtual tres por ciento en el ciclo 2007/08.

Esta hipótesis implica que, si la demanda de etanol en el mercado estadounidense se sostiene, los precios del maíz deberán mejorar para poder aumentar el área sembrada con el cereal y resignar superficie para la soja.

Con este cambio, Sudamérica saldría doblemente beneficiada. Por un lado, con la posibilidad de incrementar la participación en los mercados internacionales de oleaginosas; por otro, por la mejora de los precios de referencia (Chicago) que habría a partir del ajustado balance estadounidense.

Racionamiento de las exportaciones. La otra alternativa sería mantener constante el área a sembrar con maíz, con una reducción de las exportaciones en la misma cuantía en que aumenta la molienda de maíz. Como los inventarios de inicio serán menores a los del ciclo 2006/07, los stocks finales del ciclo 2007/08 podrían caer por debajo de los ocho millones de toneladas.

En este caso, la Argentina también sería beneficiada en 2007, ya que al ser el segundo exportador mundial de este cereal, el área a sembrar podría aumentar sin que haya inconvenientes para colocar la mercadería en el el mercado internacional.

Flavia Rossi - Analista de Fyo.com

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