El titular de la entidad, Mario Desiervi, cuenta las últimas novedades y proyectos del Matba.
¿A que atribuyen que en el balance cerrado en julio hayan superado las 20M de toneladas operadas?
Que tiene un doble mérito: lo hicimos resignando a dos de nuestros principales productos que son trigo y maíz que por las intervenciones estatales no tuvieron prácticamente volumen. Eso nos preocupa, aunque hay indicios de que en maíz y trigo se podría terminar la intervención ya que por la falta de pago de compensaciones el gobierno se da cuenta de que tenemos que liberar el mercado. Pero igual nos muestra que el esfuerzo en difusión y la bondad de nuestras herramientas está siendo interpretando muy bien por la cadena comercial, porque está participando cada vez más gente. Tenemos afluencia importante de operadores. Incluso, día a día tenemos nuevos operadores. La masa de operadores se va incrementando paulatinamente pero sin pausa. Todos los meses estamos sumando un nuevo operador, que tiene que ser accionista. Por ejemplo, ahora estamos sumando instituciones, por ejemplo la Bolsa de Bahía Blanca y el Centro de Acopiadores de Bahía Blanca.
¿Y que interpretación hace de esas compras de acciones?
Es un voto de confianza y muestra que nuestro mensaje está llegando.
¿Y estas instituciones vienen a operar o lo hacen como inversión?
Es una inversión confiando en nuestra trayectoria y en nuestro futuro. Por ahí, en el Centro de Acopiadores está la idea de armar una trader. También estamos notando que se están incorporando empresas que no son de Buenos Aires, siempre del negocio cerealista.
¿Las últimas compras de acciones se hicieron comprando las acciones de manera tradicional o lo hicieron por Bolsa de Comercio de Buenos Aires, posibilidad que ustedes ofrecen?
Lo hicieron de la manera tradicional. Sabemos que en este momento hay unas tímidas ofertas de nuestras acciones en la Bolsa. Creo que se van a encontrar y es inminente que se realice una operación en los próximos días. Nosotros buscábamos un nuevo público inversor.
Superaron las 20M de toneladas. ¿Esperan repetirlo?
Por más que en los últimos tiempos notamos una disminución del comercio -en parte por el año electoral porque los productores antes de invertir los piensan dos veces- y que hay dificultades con el maíz y el trigo, no nos preocupa porque las vamos a superar. Y la clave está en lograr la participación del sector financiero en el negocio, aunque para lograrlo uno necesita estar integrado al mundo. En este momento, disponemos de un potencial mercado muy limitado por las fronteras argentinas. Todos los demás mercados no tienen estas restricciones.
En el Matba conviven operaciones a viva voz con electrónicas. ¿Habrá cambios en el corto plazo llevando más volumen al electrónico?
Yo creo que el camino es uno sólo. Todos lo mercados tienen a convertirse en electrónico. Somos de los pocos en los que hay viva voz. Hay mercados en los que consisten ambas formas, como el de Chicago que tiene rueda electrónica y de piso operando simultáneamente. A la noche opera sólo la electrónica. No se si migraremos hacia una forma parecida. Es una decisión política. Pero lo que sí creo es que los nuevos contratos que lance el Matba necesariamente irán a una plataforma electrónica porque algunos contratos no van a estar ligados al agro.
¿Crearán una división de derivados financieros?
Así es. Lo estamos evaluando seriamente.
¿Por qué?
Creemos que el mercado agropecuario tiene su limitante y nosotros aspiramos a ser un gran mercado y cotizar todos los productos que le sirvan a nuestros accionistas-operadores. Los nuevos contratos seguramente van a ser full-electronic porque convocaremos a operadores de otros sectores.
¿A qué negocios? ¿Monedas, tasas, otros commodities no agropecuarios?
Lo estamos evaluando y cuando sea el momento lo anunciaremos. La tendencia es ir hacia la diversificación de productos y contratos. Todos los mercados del mundo cotizan de todo.
¿Qué implicancias tiene este cambio en la entidad?
Todo mercado para ser exitoso necesita tres cosas: tecnología (estamos incorporando una nueva plataforma), recursos humanos (estamos trabajando activamente con consultoras para estandarizar nuestra calidad) y producto. Estamos continuamente innovando y darle a operadores la posibilidad de cotizar otras cosas. Vos me preguntas financiero. No sé. Lo estamos evaluando. Hace mucho tiempo que tenemos la idea dando vuelta y es una demanda que tenemos.
¿Por qué lo activan ahora?
Estamos decididos. Va a ser un cambio muy importante.
¿Es por esto que vienen incorporando novedades en las plataformas electrónicas de trabajo?
Hacia septiembre-octubre vamos a estar lanzando una plataforma electrónica de última generación, de las más avanzadas del mundo de la mano de un importante proveedor de software con base en Chicago y negocios en Londres y China. No nos olvidemos que hasta ahora la red Matba está basada en el cableado con punto a punto y la idea es migrar hacia Internet. Esta plataforma tendrá FIX y DMA. Vamos a tener dos tipos de plataforma: una profesional para el operador y otra para el DMA, esto es para los clientes de los operadores, los usuarios finales.
Ahora, ¿todos estos movimientos no significan que quedo olvidada la posibilidad de integración con el Rofex?
No. Pero la pelota está en la cancha rosarina no en Buenos Aires.
¿Y que fue del proyecto que impulsa la CNV de armar un gran mercado integrando operatorias del Matba con el de otras entidades como el MAE?
No sentí más nada. No fuimos convocados a ninguna otra reunión. Es una iniciativa de la CNV de tender a integrar los mercados. Yo también pienso que los mercados argentinos son muy chicos y por eso tenemos que ir a una integración donde se le pueda brindar a los inversores una sola pantalla con todas las alternativas. Creo que sigue en carpeta.
La agenda de Desiervi viene bien cargada. Es que mañana por la tarde el Matba presenta la "Fundación Matba para la difusión y capacitación en mercados de derivados". Y tras la puesta en escena, disertará el economista Juan Llach y habrá un coctail en el salón de operaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Fuente: Punto Biz - Mariano Galíndez