Uno de los aspectos que caracteriza a la comercialización en los tiempos modernos es haber pasado del paradigma de la "revolución verde" (productividad+sanidad), al de "la revolución de la seguridad alimentaria" (calidad+sanidad agropecuaria+salud pública).
Los consumidores quieren conocer el origen de los alimentos y exigen que los mismos sean sanos y producidos en un marco de cuidado del ambiente y de salud de los agentes involucrados en los procesos.
Este fue el tema que abordaron destacados especialistas, el lunes pasado, en el el Seminario sobre "Límites Máximos de Residuos de Fitosanitarios (LMR): Aspectos técnicos y su relación con el comercio internacional de alimentos". Dicho encuentro, fue organizado por la Asociación Tucumana del Citrus y estuvo dirigido a los productores del sector exportador limonero.
En la ocasión, se dieron a conocer los últimos avances producidos en materia de legislación europea, estadounidense y del este asiático sobre residuos agroquímicos.
"El límite máximo de residuos no es un límite de seguridad per se, pero es un estándar comercial internacional que es controlado, en forma legal, a través de los programas de monitoreo de los gobiernos en los países de destino". Estos fueron primeros conceptos que brindó el especialista internacional Rubén Mancifesta, gerente de Marketing de Agro de BASF Argentina SA. Mancifesta, al dialogar con nuestro cronista, resaltó la importancia que tuvo la reunión para los exportadores tucumanos y se refirió, concretamente, a las consecuencias que implicaría el no cumplimiento de esta reglamentación.
La disertación principal del seminario estuvo a cargo de Philip A. Brindle, un destacado investigador internacional que se desempeña como Responsable Global de Límites Máximos de Residuos de BASF en Alemania.
En diálogo con LA GACETA Rural, el investigador insistió con su concepto respecto de que el límite máximo de residuos es un estándar comercial internacional que se fija y es controlado, en forma legal, a través de los programas de monitoreo que implementan los gobiernos en los países de destino.
Este valor de LMR es establecido por debajo de un valor del contenido fitosanitario y toxicológicamente hablando seguro, para una determinada especie, de tal forma de que no haya un riesgo inaceptable para el consumidor.
Existen LMR específicos según el país que se exporte. Así, están los LMR (límites máximos de residuos) nacionales que son específicos para cada país, por ejemplo las tolerancias para EEUU, para Canadá, para Inglaterra, para Japón, para Corea, etc.
También están los LMR para la Unión Europea. En este bloque comercial se reflejan los valores más críticos o altos, de acuerdo a las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), establecidas para un cultivo determinado, y a lo largo de los 27 países miembro de la UE.
En este bloque europeo todavía se están armonizando los valores de los límites máximos de numerosos agroquímicos.
Mientras tanto esto ocurra, cada país toma su propio LMR en aquellos productos no armonizados.
Es así que hay productos como el "Imazalil" que tiene un LMR de 5 ppm (partes por millón) para toda la Unión Europea, y otros como la "Guazatina" en donde, inclusive, hay países que no permiten la presencia de "trazas" de residuos en los productos alimenticios.
A nivel mundial, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) promulgaron estándares internacionales que se rigen a través del Codex Alimentarius. Están basados en recomendaciones realizadas por expertos intergubernamentales especialistas en la materia.
Muchos países desarrollados exigen los LMR a través de sus legislaciones, que son más estrictas que los países proveedores y, muchas vece, son considerados barreras comerciales.
Generalmente los LMR se hacen de acuerdo a las Buenas Prácticas Agrícolas y brindan seguridad a los consumidores, ya que ese valor límite es estimado en base a la exposición dietaria y evaluado de acuerdo a los resultados obtenidos de los estudios toxicológicos crónicos (largo plazo) y agudos (corta duración).
Estos límites son establecidos con un gran margen de seguridad y de acuerdo a los valores observados en los estudios toxicológicos.
LMR excedidos
Cuando se excede el "Límite Máximo de Residuos" (LMR) en un país determinado es considerada una violación a las leyes del comercio internacional de alimentos, donde la responsabilidad por vulnerar esas normativas recae sobre el exportador. Las sanciones que se aplican en los distintos países del mundo, principalmente entre los considerado líderes en la aplicación de estas normativas, pueden ir desde una condena o no aceptación del producto exportado, hasta inhabilitación para exportar a ese país.
Incluso, existen casos donde la sanción significa la cancelación de los contratos de abastecimientos, conduciendo todo esto a una mala publicidad que derivará en una percepción equivocada de que la provisión de un alimento es insegura.