La campaña de granos finos ya está en marcha

El lino se debate entre el trigo y el avance de los cultivos alternativos

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Aún no se sabe cuántas hectáreas se sembrarán. Algunos creen que el área será menor y otros que se mantendrá en los niveles de la campaña pasada cuando se implantaron 21.600 hectáreas.

El lino sufre las consecuencias de un mercado pequeño –que fluctúa año a año– y la aparición de algunos cultivos, como la colza, que de a poco van ganando superficie. Ofrece, sin embargo, ventajas respecto del trigo, su principal competidor, de manera especial en las zonas de suelos duros. En Lucas González, bastión linero de la provincia, aseguran, se a sembrar.

El lino, aunque parezca increíble, llegó a ocupar en Entre Ríos casi la misma superficie que hoy se destina a la soja –y nadie hablaba de linización de la agricultura–, pero en la actualidad aparece jaqueado por cuestiones comerciales, esencialmente, pero también porque han aparecido otras alternativas para el invierno.

Pese a todo, el lino resiste, y los productores lineros también porque saben que el cultivo brinda algunas ventajas, en especial en las zonas de suelos más duros en donde el trigo rinde menos.

El pequeño nicho comercial de la oleaginosa, sin embargo, juega en contra y esa es la razón por la que en esta campaña, tal vez, vuelva a caer el área implantada.

Rodolfo Gross, jefe de la Filial Paraná de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y titular de la Cámara Arbitral de Cereales de Entre Ríos, es un gran conocedor del mercado linero y vaticina que este año se va a sembrar menos. “La campaña viene complicada”, le dijo el cooperativista.

El año pasado, recordó, había mucha expectativa pero, al no aparecer los compradores de Brasil que se esperaban, todavía hay lino del ciclo anterior en cantidades importantes. “Hoy la industria tiene dificultades para colocar el expeller, no el aceite. Y ahora está apareciendo demanda por semilla, pero con calidades determinadas”, explicó Gross, por lo que reiteró que la campaña “viene más complicada” a pesar de estos compradores y, en consecuencia, “se va a sembrar menos” que en el ciclo anterior.

Otra visión. El ingeniero agrónomo Pedro Sánchez, jefe del Departamento Técnico de la cooperativa El Progreso, de Lucas González –la capital del lino–, no es tan pesimista y cree que aún es prematuro pronosticar una caída de área. “Primero hay que ver qué pasa con el trigo, después sí podremos hacer estimaciones sobre cuánto lino se va a sembrar”, opinó al ser consultado. Y lo argumentó: “En la intención de siembra de lino recae toda el área que no se pudo hacer de trigo por alguna razón. A fines de junio o principios de julio el productor sabe que no le conviene hacer trigo y allí el lino le da una chance, aun fuera de fecha, al menos en nuestra zona”.

La época óptima de siembra de lino se extiende desde mediados de mayo hasta fines de junio, pero también se puede hacer hasta fines de julio. “Hay colonos que sembrando en agosto han sacado 12 quintales, pero en esos casos no se puede hacer un cultivo de segunda”, señaló Sánchez.

Si bien es prematuro hacer vaticinios, el profesional de El Progreso cree que en Lucas “el productor va a hacer lino porque tiene ventajas sobre el principal cultivo competidor”. No tiene trabas para su comercialización como sí las tiene el trigo.

Manejo. Desde el punto de vista agronómico, los técnicos de la cooperativa luquense recomiendan darle al lino lo mejor; es decir, elegir el lote correctamente, hacer un control de malezas adecuado, sembrar en fecha óptima (hasta mediados de junio) y en directa porque los campos son susceptibles a erosión, y fertilizar de acuerdo a los resultados de los análisis de suelos.

Sánchez, en este sentido, remarcó que “el lino responde bien a la fertilización fosfatada y no hace falta una refertilización”. “Nosotros recomendamos el diamónico porque el lino en un determinado momento también necesita algo de nitrógeno”, agregó, al tiempo que remarcó la utilidad de los análisis de suelos para afinar las dosis. “En ensayos o lotes puntuales, hemos logrados rendimientos de entre 22 y 25 quintales”, expresó. Con relación a la densidad de plantas, Sánchez contó que “nosotros apuntamos a 250/300 semillas viables por metro cuadrado”.

Los costos. Un planteo que incluya un paquete tecnológico de mínima –barbecho químico, control de malezas anuales, siembra directa, fertilizantes, semillas, gastos de cosecha, flete y gastos de comercialización, sin arrendamiento– ronda los 8 quintales por lo que un rendimiento de 12/13 quintales, perfectamente alcanzable, genera un margen razonable. Con arrendamiento, claro, los números cambian y la ecuación se complica enormemente.

Evaluación de cultivares

Con el objetivo de evaluar el comportamiento agronómico, sanitario y de calidad industrial, en el INTA Paraná se realizaron el año pasado dos ensayos que incluyeron los cultivares Baikal, Carapé INTA, Curundú INTA, Panambí INTA, ProINTA Ceibal y ProINTA Lucero en dos fechas de siembra (14 de mayo y 15 de junio).

Se tomaron observaciones fenológicas y altura de planta, se determinó el porcentaje de aceite, y se estimó el rendimiento en kilogramos de grano y de aceite por hectárea.

Se realizó, también, el análisis estadístico de kilos de grano y aceite por hectárea y porcentaje de aceite. Los modelos estadísticos analizados para kilos de grano y kilos de aceite por hectárea no resultaron significativos en ninguna de las dos fechas ensayadas.

Con relación al porcentaje de aceite, remarca el trabajo del INTA local, se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre cultivares para esta variable.

En la primera fecha de siembra el cultivar Curundú INTA obtuvo el mayor rendimiento tanto en grano como en aceite por hectárea, y este cultivar y Panambí INTA tuvieron el mayor porcentaje de aceite. En la segunda fecha, en tanto, el cultivar que produjo los mayores rendimientos fue ProINTA Lucero.

Con respecto al contenido de aceite, Curundú INTA tuvo el mayor porcentaje pero sin diferenciarse estadísticamente de Carapé INTA, Panambí INTA y Baikal.

En ninguna fecha se observó presencia de enfermedades.

Rendimiento y porcentaje de aceite de cultivares de lino de la primera fecha de siembra. Año 2010

Cultivar Grano (kg/ha) Aceite (%) Aceite (kg/ha)

Curundú INTA 2.090 2 45 3 947,1

Carapé INTA 2.053 4 44 8 919,5

Panambí INTA 2.012 0 45 4 913,5

ProINTA Lucero 2.039 6 44 1 898,6

ProINTA Ceibal 1.965 9 44 1 867,6

Baikal 1.772 5 44 6 791,1

Rendimiento y porcentaje de aceite de cultivares de lino de la segunda fecha de siembra. Año 2010

Cultivares Grano (kg/ha) Aceite (%) Aceite (kg/ha)

ProINTA Lucero 2.615 1 43,8 1.144,2

Panambí INTA 2.504 6 44,7 1.118,2

Baikal 2.513 8 44,4 1.115,3

Carapé INTA 2.440 2 44,9 1.095,1

Curundú INTA 2.348, 1 45,1 1.058,0

ProINTA Ceibal 2.285, 9 43,7 997,9

Fuente: INTA Paraná

PARA DESTACAR

Cifras

•Históricamente el lino representó el principal cultivo de la provincia, llegándose a sembrar 927.500 hectáreas en la campaña 1931/32, con una participación relativa de la superficie total sembrada del 63%, que sólo es superado hoy por la soja.

•Al analizar la tendencia de los últimos 50 años del área sembrada y producción del lino en Entre Ríos, con un promedio de 204.504 hectáreas sembradas y 133.015 toneladas producidas, se observa una tendencia decreciente hasta mediados de los 70, a partir de cuando muestra un crecimiento sostenido hasta la campaña 1990/91 y luego nuevamente una acentuada tendencia negativa, tanto en área sembrada como en producción. El valor máximo del período con estadísticas, en lo que a área sembrada se refiere, fue en 1963/64 de 581.200 hectáreas y la máxima producción en 1989/90 con 313.695 toneladas. Los valores mínimos se alcanzaron en área sembrada en 2007/08 con 6.080 hectáreas sembradas y en 2001/02 la mínima producción con 5.377 toneladas.

•El lino, en los últimos 50 años, muestra una caída, tanto del área sembrada del 94% como de la producción, que cae un 88%. La menor caída en la producción respecto al área sembrada es consecuencia del incremento en los rendimientos promedios entre el primer decenio (1961-1971) y el 2001-2011.

Fuente: INTA Paraná

¿Más colza que soja?

Rodolfo Gross, el jefe de la Filial Paraná de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y titular de la Cámara Arbitral de Cereales de Entre Ríos, cree que con el tiempo al lino lo va desplazar la colza. “Este año se va a sembrar mucho la colza porque es más fácil de comercializar. Hay planes para colocar la producción –el Plan Colza de ACA, por ejemplo– en donde se le asegura al productor la compra de su producción sin inconvenientes”, afirmó.

Pero Gross fue más lejos y se animó a pronosticar que en el futuro –dentro de 20 años o más– la colza, traccionada por la producción de biocombustibles, desplazará la soja, la actual vedette de la agricultura argentina. “Con los años, la colza va a reemplazar a la soja. Lo que fue la soja en los 80 va a empezar a ser la colza”, vaticinó.

Fuente: El Diario - Danilo Lima

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