Sin dudas que uno de los indicadores meridianos que marcan que la provincia de Entre Ríos está recuperando a pasos agigantados su industria vitivinícola es que esa particular “casta urbana” que conoce, comparte, divulga y disfruta del vino crece al mismo ritmo que las uvas, las botellas y las marcas en la región.
Con una copa en la mano, ora varones, ora mujeres, se desplazan por la gran carpa dispuesta en la explanada y rotonda Stella Maris, de la costanera de la ciudad de Colón, acompañan con un canapé de queso, intercambian con los bodegueros y se interesan por la historia y no dudan en desplegar su bouquet para definir la estructura de un buen vino. Eso está sucediendo hoy en Entre Ríos, y enhorabuena. Y no es casualidad que este punto de impulso de marketing al vino entrerriano y uruguayo haya anclado en la ciudad de Colón.
Es que allí tiene sus vides y bodega Jesús Vullietz, el economista y emprendedor que dio el primer paso y desde hace más de una década viene trabajando para que la provincia recupere su tradición viñatera, y lo hace con vinos y champagne que logra, como definición consensuada, una aceptación incondicional.
Pero si todo carro requiere de destreza y claridad de quien conduzca los caballos desde adelante, las dificultades no se podrían sortear sino hay alguien que empuje desde atrás con la fuerza y convicción de quien ve lo que los otros no. Este no es otro que Raúl Marsó, uno de los titulares de Las Camelias, la empresa avícola de San José que dispone de recursos y tiempos para el sector avance en forma sistémica hacia el despliegue de todo su potencial.
Primo de Jesús, posee un vino propio Il Bardo, en homenaje a la rebeldía juvenil de su padre inmigrante- y acompaña a Vulliez Sermet en la aventura y tiene entre ceja y ceja que la actividad que sus abuelos y familiares realizaron en Entre Ríos recupere su esplendor en las primeras décadas del siglo XXI.
DESPLIEGUE.
La organización de Colón Vinos 2012 estuvo a cargo del Rotary Club Colón, la Asociación Hotelero Gastronómica y contó con el apoyo de la Secretaría de Turismo de la Municipalidad de Colón. Más de 30 bodegas, algunas de más allá como Escorihuela Gascón o las más renombradas de la otra orilla.
El día viernes 13 se llevó a cabo la noche inaugural con más de 300 invitados que pagaron una entrada simbólica que dio derecho a una copa con la cual degustó tantas veces como quiso de los vinos- y cuya recaudación tuvo como beneficiarios a instituciones de la zona: A.D.C.A.DIS. Colón, Escuela Nº 5 de San José, y Hospital San Roque de Villa Elisa.
El sábado 14, con entrada libre y gratuita, continuaron las degustaciones y hubo espectáculos, donde sobresalieron las degustaciones y atención de sommeliers en restaurantes adheridos a la fiesta.
Porcomarco, con sede en Concepción del Uruguay dispuso de quesos y chacinados y se entregaron decenas de premios con perfil turístico para los visitantes, y las bodegas donaron vinos para ser subastados con igual beneficio para instituciones.
Marsó logró el apoyo de empresas y entidades para Colón Vinos y aspira a que se convierta en una fiesta nueva para la provincia con fecha a contramano de la Semana Santa, para que los turistas tengan otro motivo para volver a Colón.
Para 2013 se aspira a convertirla en una referencia consolidada, y para ello se piensa en hacerla coincidir con los festejos por los 150 años del nacimiento de la ciudad turística entrerriana.
El balance de esta edición dejó más que satisfechos a Raúl Marsó y los organizadores, quienes entrada la madrugada del sábado no dudaron en abrir un buen rosado de la bodega Vullietz Sermet, y con el asesoramiento del enólogo Jorge Pehar, la noche se roció de tempranillos y malbec estacionados. ¿Hay acaso otra forma mejor de festejar un nuevo éxito para el vino entrerriano?
Fuente: Gustavo Sánchez Romero / Dos Florines