Las negociaciones que, en tándem, encararon el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y la primera línea del bloque oficialista en Diputados podrían finalmente rendir sus frutos dentro de una semana. Ayer, varios espacios de centroizquierda se pronunciaron a favor de que el Ejecutivo conserve el poder de fijar retenciones a las exportaciones, en el marco de las facultades delegadas que los legisladores están debatiendo y que vencen en 19 días. De transformarse esas expresiones en votos, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner lograría mucho más que una victoria parlamentaria: mantendría el nivel actual de retenciones, sin temor a que en el corto plazo el Congreso afecte a ese pilar de la recaudación fiscal.
Para que esos apoyos se plasmen en el recinto, el Gobierno ofreció discutir algunos puntos del proyecto que sus diputados presentaron en la comisión de Asuntos Constitucionales. Así lo confirmó en diálogo con El Cronista la secretaria parlamentaria del bloque K, Patricia Fadel, en un alto de la reunión de la bancada oficialista -la primera tras la derrota electoral-, previa al asado con Fernández. “Estamos buscando unificar un despacho, que sea consensuado con varios espacios”, indicó. Consultada respecto de las concesiones que el oficialismo podría otorgar a cambio de acompañamiento, la diputada por Mendoza evitó precisiones: “Vamos a esperar que la propuesta sea de ellos”. Ese “ellos” engloba al centroizquierda de la Cámara.
Integrante de ese espacio, el diputado del bloque SI Carlos Raimundi confirmó a este diario su acuerdo “conceptual” con que el Ejecutivo mantenga la potestad de fijar retenciones. Sin embargo, en una reunión con representantes de la bancada kirchnerista, planteó la necesidad de acotar las bases de la delegación de facultades, que la prórroga sea por un tiempo más corto (el Gobierno pide extenderla por un año), y que haya “un control más ajustado” de la comisión parlamentaria que debe auditar la legislación que la Casa Rosada dicta haciendo uso de esa cesión de atribuciones. “El punto de acuerdo, conceptualmente, es que las retenciones son una facultad del Congreso y que éste las tiene que controlar; pero que agiliza mucho la política que se mantengan en el Ejecutivo”, detalló. El SI representa en el recinto 9 votos, valiosos para la diezmada tropa oficialista.
También Claudio Lozano, del unipersonal Buenos Aires para Todos, y Ariel Basteiro, del Encuentro Popular y Social, se expresaron en sintonía. Para el primero, el Ejecutivo debe “conservar” la facultad de fijar retenciones porque “tiene que ver con la política económica”. Mientras que Basteiro definió como “políticamente necesario” otorgarle la prórroga a la Rosada. Entre ambos podrían sumar otros 5 votos preciados a la postura K.
En completa oposición a esa posibilidad, el titular del bloque radical, Oscar Aguad, no solo anunció que sus diputados rechazarán la prórroga de facultades, sino que evalúa la posibilidad de forzar una sesión especial para intentar bajar cinco puntos las retenciones a la soja. Estimó que entre la UCR, el PRO, la Coalición Cívica y el PJ disidente podrían reunir “más de cien diputados que van a rechazar de modo unánime el proyecto y recuperar las facultades que son del Congreso”.
La persuación que el kirchnerismo intentó también con los radicales parece no haber surtido efecto.
Fuente: Noelia Barral Grigera - El Cronista Comercial